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El Papa asegura que la Iglesia, como una madre, sabe orientar a los que se desvían del camino

El Papa Francisco ha afirmado que la Iglesia, como una madre, sabe orientar a los que se desvían del camino y que "indica el camino, es paciente, misericordiosa" y que "nunca cierra las puertas de su casa", durante la audiencia general celebrada en la Plaza de San Pedro.
De este modo, el Pontífice ha retomado de nuevo "la imagen de la Iglesia como madre a partir de lo que hace una mamá por sus hijos" y ha resaltado que la Iglesia "con ternura, afecto y amor" enseña a caminar "por el sendero de la vida".
En esta línea, Francisco ha precisado que "la Iglesia enseña la senda de la vida a través de los mandamientos, que son una invitación a no hacer ídolos materiales, a recordar a Dios, a tener respeto por los padres, a ser honestos, a estar cerca del prójimo".
Por otro lado, el Papa ha destacado que la Iglesia acompaña a sus hijos en el camino "aunque éstos se equivoquen, los comprende, les protege y les ayuda". Por ello que, define la Iglesia como "una madre misericordiosa, que busca ayudar y nunca cierra las puertas de su casa, sino que ofrece siempre su amor e invita a retomar el camino a quien lo ha perdido".
Al finalizar su catequesis, el Pontífice ha resaltado que la Iglesia como madre confía "en particular a los más débiles o necesitados" y pone en "las manos del Señor todas las situaciones de sus hijos, les confía a la fuerza de la oración, en la que Dios no permanece indiferente".
En su saludo a los peregrinos de lengua árabe ha recordado la presencia de los Obispos de la Iglesia latina provenientes de Tierra Santa, Siria, Jordania, Irak, Líbano, Somalia y otros países del Golfo y les ha invitado a "confiar en la fuerza de la oración, porque el Señor no permanece insensible a las invocaciones de su Iglesia".