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El Papa llama a combatir con la educación la corrupción que "envenena" la sociedad

El Papa ha arremetido contra la corrupción que envenena la sociedad al tiempo que ha llamado a combatir la ilegalidad con la educación durante una audiencia con el Movimiento Cristiano de Trabajadores en el Aula Pablo VI del Vaticano.
"La ilegalidad es como un pulpo que no se ve porque está escondido, sumergido, pero con sus tentáculos aferra y envenena, contaminando y haciendo mucho daño", ha exclamado el pontífice.
Así, Francisco ha propuesto erradicar la corrupción de la sociedad a través de la educación de las personas que es distinto a "enseñar algunas técnicas o impartir algunas nociones, sino hacer a las personas más humanas".
"Educar es la capacidad de sacar lo mejor del propio corazón", ha aseverado. Asimismo ha precisado que es necesario formar un nuevo "humanismo del trabajo" donde el hombre y no el beneficio, esté en el centro y una economía que sirva al hombre y que no se sirva del hombre.
El Papa también ha asegurado que "educar ayuda a no ceder a los engaños de quien quiere hacer creer que el trabajo, el compromiso cotidiano, el don de sí mismo y el estudio no tienen valor". Por ello, ha incidido en la urgencia de educar "huyendo de los atajos de los favoritismos y de las recomendaciones".
El pontífice ha señalado además que el trabajo no es solamente una "vocación de la persona individual", sino que es la oportunidad de entrar en "relación con los otros". Así, ha indicado que "el trabajo debería unir a las personas, no alejarlas, haciéndolas cerradas y distantes". "El trabajo nos ofrece la ocasión para compartir lo cotidiano, para interesarnos por quien está cerca de nosotros, para recibir como un don y como una responsabilidad la presencia de los otros", ha añadido.
Además, ha pedido que se ponga "la inteligencia al servicio del amor", haciendo a la persona "más íntegra y la vida más feliz, porque es capaz de donar".
Finalmente, el Papa ha dicho que frente a las personas en dificultad y que viven situaciones complicadas, "no sirve hacer predicaciones, es necesario transmitir esperanza, consolar con la presencia, sostener con la ayuda concreta".