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El Papa, obligado a defender el celibato ante las noticias de los abusos a menores

El papa Benedicto XVI ha tenido que salir al paso de las declaraciones del arzobispo de Viena en las que vinculaba los abusos a menores de algunos sacerdotes con el celibato. El Pontífice ha defendido este viernes el "valor sagrado" del celibato sacerdotal y aseguró que goza de "gran consideración" en las Iglesias orientales, donde los sacerdotes pueden estar casados. No obstante, según publicó el diario 'La República', en la Santa Sede ya comienza a discutirse sobre la conveniencia de esta rígida normativa.
El Pontífice hizo esa defensa ante medio centenar de obispos y medio millar de sacerdotes que han participado en un congreso teológico con motivo del Año Sacerdotal, organizado por la Congregación para el Clero, a los que recibió en el Vaticano.
Benedicto XVI agregó que el celibato es señal de la consagración "con el corazón indiviso a Dios y a las cosas del Señor" y que es una "altísima vocación" que hay que vivir y custodiar "con profunda fe y como un don precioso".
El Obispo de Roma dijo también que en una época como la actual, "de fuerte secularización, que excluye a Dios de la esfera pública y tendencialmente también de la conciencia social", muchas veces al sacerdote "se le ve como algo extraño al sentido común".
Ante ello, el Papa afirmó que hay que superar "los peligrosos reduccionismos que presentan al sacerdote como un 'operador social'".
El Pontífice aseguró que la sociedad actual tiene "una gran necesidad" de sacerdotes que hablen de Dios al mundo y que presenten a Dios al mundo, hombres no sujetos a efímeras modas culturales, sino capaces de vivir auténticamente esa libertad que sólo la certeza de pertenecer a Dios da".
Benedicto XVI agregó que el mundo actual sólo pide a los sacerdotes "que sean eso y nada más", ya que los laicos -subrayó- encontrarán en otras personas lo que humanamente necesitan, "pero sólo en el sacerdote encontrarán la Palabra de Dios que deben tener siempre en los labios".
El Papa reiteró el celibato sacerdotal en medio de los escándalos de abusos sexuales por parte de curas pederastas en Alemania, Austria y Holanda y después de que el cardenal de Viena, Cristoph Schoenborn, afirmara -aunque después matizó- que los residuos de la revolución sexual de 1968, el desarrollo de la personalidad y el celibato sacerdotal pueden explicar en parte las acciones de los sacerdotes pederastas.
Según el obispo de Ratisbona (Alemania), Gerhard Muller, donde se han registrado algunos de estos casos, y el cardenal de Tegucigalpa, Oscar Rodríguez Maradiaga, no se puede relacionar el celibato sacerdotal con la pederastia, por lo que se mostraron contrarios a la abolición del celibato.
Sobre el celibato, el diario italiano "La Repubblica" publicaba este viernes que la Santa Sede "ha comenzado a reflexionar" sobre esta norma surgida en el Concilio de Elvira (Granada, España) en el año 306 y que establece que los curas no pueden casarse, y estudia "un proyecto secreto para abolirlo dentro de 50 años".
El cardenal brasileño Claudio Hummes, prefecto de la Congregación para el Clero, dijo nada más ser nombrado (en 2006) que aunque el celibato forma parte de la historia y de la cultura católicas, la iglesia puede reflexionar sobre esta cuestión, pues no es un dogma, sino una norma disciplinaria.