Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El Papa pide la reconciliación entre Armenia y Turquía y recuerda el "exterminio terrible y sin sentido"

El Papa ha pedido la reconciliación entre Armenia y Turquía y la paz en la región del Cáucaso al tiempo que ha recordado que el mundo les "necesita" para crear las condiciones necesarias para la paz.
Francisco ha pedido de este modo que Armenia y Turquía cierren "heridas abiertas" desde hace 100 años y ha deseado que sean transformadas por el amor volviéndose "fuentes de perdón y paz", pero ha vuelto a recordar el "exterminio terrible y sin sentido" que cometió el imperio turco-otomano durante la I Guerra Mundial.
El Papa ha hecho estas reflexiones tras visitar la Catedral apostólica de Gyumri, al norte de Armenia, en un encuentro por la paz celebrado en la capital armenia, Ereván en la que ha participado el patriarca supremo Karekin II, máximo representante de la Iglesia apostólica, la oficial en este país caucásico y escindida de Roma desde hace más de 1.500 años y también el presidente del país, Serzh Sargsy.
"La memoria, traspasada por el amor, es capaz de adentrarse por senderos nuevos y sorprendentes, donde las tramas del odio se transforman en proyectos de reconciliación, donde se puede esperar un futuro mejor para todos", ha señalado el pontífice.
Por ello, ha pedido comprometerse para poner las bases de un futuro que no se deje absorber por la "fuerza engañosa de la venganza". Del mismo modo, el Papa ha reconocido "los obstáculos" en el camino de la paz, pero sobre todo, las "trágicas las consecuencias de las guerras".
"Pienso en las poblaciones forzadas a abandonar todo, de modo particular en Oriente Próximo, donde muchos de nuestros hermanos y hermanas sufren violencia y persecución a causa del odio y de conflictos, fomentados siempre por la plaga de la proliferación y del comercio de armas, por la tentación de recurrir a la fuerza y por la falta de respeto a la persona, especialmente a los débiles, a los pobres", ha subrayado.
Finalmente, ha vuelto a pedir "que el mundo no caiga jamás en la espiral de horrores semejantes", en referencia a las persecuciones de imperio turco-otomano.