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Pediatra colombiano acusado de abuso a niños en Almería, en libertad condicional a la espera de extradición

Un juzgado de Colombia ha concedido la libertad condicional al pediatra de nacionalidad colombiana investigado por seis presuntos casos de abusos sexuales a menores mientras ejercía en un centro de salud del municipio de Pulpí (Almería) y será entregado al Gobierno nacional para dar cumplimiento a la orden de extradición a España que pesa contra él desde el mes de julio de 2014.
C.A.R.L., de 42 años, estaba cumpliendo prisión domiciliaria después de que en septiembre así se acordase en el marco del proceso penal por el que fue condenado en Colombia en 2012 a 38 meses de cárcel por hechos similares a los que se le imputan en España. Anteriormente, había estado recluido en la prisión 'La Picota' de Bogotá ya que cabe recordar que se encontraba huido y fue detenido en marzo de 2014 en una ciudad colombiana tras la labor conjunta de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol de la Policía colombiana, en colaboración con la Guardia Civil en España.
Fuentes de la Corte Suprema de Justicia, consultadas por Europa Press, han indicado que hace un mes se dio orden para que se ejecutara el auto de 28 de enero por el que se le concedía de oficio la libertad condicional ya que le fue reconocida la redención de la pena que cumplía en 47 días.
De momento, el presunto pederasta estaría controlado por el Intituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) mediante la instalación de un dispositivo electrónico "a la espera de que se materialice su libertad y sea entregado al Gobierno Nacional atendiendo a la orden de extradición que existe en su contra".
Cabe recordar que el juicio en Colombia se celebró en ausencia del reo, quien habría protagonizado dos huidas; una hacia España y la segunda, de vuelta a su país natal.
La Corte Suprema de Justicia de la República de Colombia ordenó su extradición en julio de 2014 al estimar la petición tramitada por el Gobierno de España a raíz de que el Juzgado de Instrucción 2 de Roquetas de Mar (Almería) abriese causa contra él como presunto autor de delitos de abuso sexual sobre menores de 13 años y de abuso sexual continuado.
No obstante, se dispuso que C.A.R.L. no fuese extraditado para ser puesto a disposición de este juzgado instructor hasta que cumpliese la pena de 38 meses y 25 días de prisión a la que fue condenado en 2012 tras la denuncia del padre de una de sus víctimas.
Ya entonces, los magistrados señalaron que fue la profesión que ejercía "lo que motivó su acceso al ambiente escolar" y "lo que le facilitó la confianza" de la víctima para que pudiera desarrollar su "perversa conducta". No obstante, la Corte no le inhabilitó profesionalmente.
La resolución judicial por la que se le concedió la prisión domiciliaria, de fecha 31 de agosto de 2014, llevó al gubernamental Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, integrado el Departamento para la Prosperidad Social de la República, a realizar un llamamiento para que la sociedad "se una" y "actúe" para exigir que este tipo de delincuentes "cumplan la totalidad de su pena en la cárcel ya que cometen el peor delito de la humanidad".
C.A.R.L., a quien se investigó en relación a hechos similares en Barcelona, ejerció como pediatra hasta septiembre de 2013 en Almería tras llegar a la provincia en 2008. Accedió al SAS por una bolsa de empleo. Supuestamente, y según las diligencias del juzgado instructor, se ganaba la confianza de los padres ofreciéndose para cuidar a los niños los fines de semana en su domicilio de Aguadulce, en Roquetas de Mar.
HIJOS DE MADRES SOLTERAS
Para acceder a la extradición y dictar resolución en positivo, la Corte Suprema tuvo en cuenta la denuncia de las madres de los menores, que principalmente eran madres solteras o divorciadas con problemas económicos y de origen sudamericano. En esta línea, hacía alusión a la primera denuncia, de julio de 2013, en la que la progenitora de un niño de ocho años daba cuenta de presuntos abusos sexuales mientras el menor estaba a cargo del pediatra en su casa.
Posteriormente, otra madre denunció también que sus dos hijos, de 11 y 7 años, habían sido presuntas víctimas de los abusos sexuales del médico, de forma que trató incluso de forjar una "estrecha relación" con el más pequeño de ellos, de quien trató de ser su padrino y del que tenía una foto en su cuenta de la aplicación Whatsapp. Según el relato de la progenitora, su comportamiento "se volvió obsesivo".
El fallo favorable a la extradición recogía, asimismo, el testimonio de los pequeños ante psicólogos adscritos al EMUME de la Guardia Civil en la que ellos relatan presuntos comportamientos de C.A.R.L. durante el tiempo que acogía a los menores en su vivienda, donde los desnudaba y practicaba tocamientos, o se los llevaba a la piscina.
Igualmente, apuntaba al testimonio de una de las madres que vivió temporalmente en la casa del pediatra para trabajar como empleada interina y que relató que el hombre trataba a uno de los menores "como a una novia", si bien a la casa "iban muchos niños".
Estas declaraciones habrían sido apoyadas además por dos testigos ajenos a los menores y las familias y que señalaron la presencia de menores y comportamientos de carácter sexual entre el acusado y los niños. C.A.R.L., quien se marchó de España de vuelta a su país natal por sospechas de haber sido descubierto, podría llegar a pagar una pena máxima de hasta 34 años de prisión en España.