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Piden dos años de cárcel y 11 de internamiento para un padre que intentó matar a su hijo

Le dio un martillazo en la cabeza y después intentó ahogarle
La Fiscalía ha pedido dos años de cárcel y 11 de internamiento para un padre acusado de asesinato en grado de tentativa por golpear a su hijo con un martillo en la cabeza e intentar ahogarle por el cuello.
El juicio, que comenzó este martes en la Audiencia Provincial, ha quedado visto para sentencia tras el mantenimiento de las peticiones de condena por parte de la Fiscalía y la acusación particular, ejercida por la madre y excompañera sentimental del acusado, que solicita cinco años de cárcel.
Los hechos ocurrieron en marzo de 2011, cuando el menor tenía 10 años, en el domicilio en el que convivían, en Castro Urdiales. Mientras el hijo jugaba con una videoconsola en el salón, el padre de acercó a él por la espalda y le dio un martillazo en la cabeza. El niño cayó al suelo como consecuencia del fuerte impacto y comenzó a sangrar, según el relato de los hechos que recoge el fiscal.
Tras levantarse, el padre le agarró del cuello apretando las manos para ahogarlo. El menor intentó defenderse moviendo los brazos y las piernas, y al final consiguió darle una patada en la tripa que hizo que el agresor le soltara.
Cuando el niño huyó del domicilio, el padre se dirigió al puesto de la Policía Local, donde manifestó a los agentes: "vengo a entregarme, acabo de intentar matar a mi hijo", tras lo cual les indicó la dirección donde se encontraba el menor.
El fiscal señala que en el momento de los hechos, el acusado presentaba un episodio depresivo mayor con síntomas psicóticos, estando en tratamiento desde mayo de 2009 en la Unidad de Salud Mental de Laredo, por lo que le aplica la eximente de alteración psíquica, además de la atenuante de confesión y la agravante de parentesco.
Por su parte, la acusación particular sostiene que el acusado intentó matar a su hijo como "represalia" por la decisión de la madre de poner fin a su relación sentimental, y que la agresión se produjo el mismo día en que la madre y el niño tenían previsto abandonar el domicilio.
La Fiscalía ha solicitado dos años de prisión, 11 de internamiento para tratamiento médico y la prohibición de acercarse a su hijo a menos de 300 metros durante diez años, además de una indemnización para el menor de 10.000 euros por las lesiones, las secuelas y los daños morales causados.