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Realeza bajo la lluvia de los Juegos Olímpicos

No es nada extraño que llueva en el Reino Unido, y nuestras casas reales son conscientes de este contratiempo. Por eso, para apoyar a sus selecciones olímpicas vienen provistos de todo tipo de complementos para protegerse de la conocida lluvia londinense.
Paragüas, capuchas, capas... Cada uno viste lo que más le guste, o lo que más cómodo le parezca, pero lo que han demostrado las casas reales allí presentes es que la lluvia no es un impedimento para animar a sus deportistas olímpicos.
Los que más han destacado ha sido la familia real holandesa, quienes no se han movido de las gradas de los estadios, y tampoco han olvidado tener a sus pequeñas al lado para que se diviertan animando a los olímpicos holandeses.
El séptimo día de las olimpiadas vino acompañado de la típica lluvia londinense, que ya se estaba haciendo de rogar entre tan extraño buen tiempo en la capital británica. Y está claro que a los espectadores este imprevisto no les pilló por sorpresa.
La princesa Máxima de Holanda, su marido el príncipe heredero al trono de los Países Bajos Guillermo Alejandro de Orange-Nassau, acudieron junto a sus hijas a la competición ecuestre, una de sus favoritas.
Los Príncipes destacaron por no perder el sentido del humor a causa de la lluvia y se enfundaron en unas capas de plástico transparente, que incorporaba una capucha para cubrir su cabeza.
Máxima y sus hijas estuvieron refugiadas, además, por un gran paragüas, pero Guillermo optó por no cubrir ni su cabello ni utilizar paragüas y su sonrisa reflejaba la sincera satisfacción del momento 'bajo la lluvia' que estaba protagonizando.
Otra que también acudió precisamente esta competición ecuestre fue la Princesa Beatriz, que no se perdió ni un solo detalle gracias al original refugio del que se aprovisionó.
Beatriz de York no se cubrió con la famosa capa transparente, sino con un peculiar paraguas de reminiscencias orientales, que fue uno de los puntos destacados del evento.
Desgraciadamente no se pudo ver a más familias reales en este evento 'pasado por agua', pero sin lugar a dudas, los que sí fueron se adaptaron a la perfección a las 'lluviosas' circunstancias.