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Recuperada en Navarra la estatua de Bécquer sustraída junto al Castillo de Trasmoz (Zaragoza)

Había sido pintada para evitar que fuera reconocida
La Policía Foral de Navarra ha recuperado una estatua de bronce del poeta Gustavo Adolfo Bécquer, de dos metros de altura y 300 kilogramos de peso, que fue sustraída la semana pasada de las inmediaciones del Castillo de Trasmoz, en la provincia de Zaragoza.
En el marco de esta operación, la Policía Foral ha detenido a tres personas presuntamente implicadas en estos hechos. Son G.A.P., de 25 años y vecino de Tarazona (Zaragoza); M.R.M.C., de 46 años y vecina de una localidad zaragozana cercana a la anterior; y F.S.C., de 48 años y vecino de Tudela.
A los dos primeros les imputa un delito de daños, otro de hurto y otro de sustracción de cosa propia a su utilidad social y cultural. Al tercer detenido se le atribuye un delito de receptación, al comprar presuntamente parte del material robado. Los tres serán puestos a disposición del juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 5 de Tudela durante las próximas horas, según ha informado el Gobierno de Navarra en un comunicado.
Los agentes también han recuperado una placa de bronce sustraída del cementerio de Trasmoz, que había sido alterada y pintada para evitar que fuera reconocida, y otros objetos metálicos (entre ellos una campana) de los que se desconoce, por el momento, su origen.
En la madrugada de este martes, 29 de abril, una patrulla de la comisaría de Tudela de la Policía Foral, que se encontraba realizando labores de vigilancia en el polígono Las Labradas de dicha localidad, observó un vehículo que estaba mal estacionado y cuyo capó desprendía humo.
Tras apagar un pequeño fuego del motor del turismo, los agentes encontraron en el interior del vehículo varias mantas y restos de virutas metálicas. También hallaron en las proximidades unas huellas que indicaban que un objeto pesado había sido arrastrado desde el turismo hasta unos arbustos cercanos. Fue en este último lugar donde los agentes descubrieron parte de una estatua de bronce que representaba una figura humana y a la que le faltaban la cabeza, los pies y una porción de la espalda.
Como el conductor, G.A.P., no era capaz de aportar un testimonio creíble, los policías procedieron a su identificación. Tras contactar con el cuartel de la Guardia Civil de Tarazona, localidad de la que es vecino el varón, la Policía Foral tuvo conocimiento de que pocos días antes había desaparecido una estatua de bronce de Gustavo Adolfo Bécquer, ubicada junto al Castillo de Trasmoz (Zaragoza), y cuya descripción coincidía plenamente con los restos encontrados por los agentes.
ROPA CON HOLLÍN
Seguidamente, la pareja sentimental del conductor, M.R.M.C. se acercó al lugar donde se encontraban los agentes. La ropa de ambos estaba manchada de hollín y de restos de virutas metálicas, lo que hacía pensar que podían haber estado cortando algún material metálico, ha explicado el Gobierno foral.
Los agentes, con la colaboración de miembros de la Policía Local de Tudela, cachearon tanto al varón como a la mujer y hallaron un recibo de una chatarrería cercana que les había comprado 99 kilogramos de bronce a 2,5 euros el kilogramo. Con estos indicios, fueron detenidos por la Policía Foral.
Cuando amaneció, los agentes detuvieron también al responsable de la chatarrería, F.S.C., por un delito de receptación. En sus instalaciones, la Policía Foral recuperó el resto de piezas que faltaban a la estatua, así como una placa de bronce sustraída del cementerio de Trasmoz y otros objetos vendidos en días anteriores por las dos personas detenidas previamente.