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La Rioja mantuvo en 2013 la autosuficiencia para cubrir las necesidades de sangre en todos los centros

El consejero de Salud y Servicios Sociales, José Ignacio Nieto, acompañado de la directora del Banco de Sangre de La Rioja, Ana Polo, ha presentado esta mañana los resultados de la donación de sangre en La Rioja durante el pasado año y ha querido agradecer a todos los donantes de sangre de la región su colaboración desinteresada, que ha permitido garantizar la autosuficiencia de sangre de los centros hospitalarios de la Comunidad.
Ha indicado que durante 2013 ninguno de los centros hospitalarios que existen en La Rioja ha tenido que posponer ni suspender intervenciones por falta de sangre.
Según ha explicado el consejero, a lo largo de 2013 se mantuvo en todo momento la situación de 'semáforo verde' en el Centro de Transfusión de La Rioja, lo que significa que se cuenta con la capacidad de cubrir las necesidades de hematíes y plasma durante una semana entera sin que haya entradas en stock. Debe tenerse en cuenta que las plaquetas caducan en 5 días y los concentrados de hematíes lo hacen en 42.
En concreto, durante 2013 se registraron un total de 12.568 actos de donación, que permitieron un total de 11.291 donaciones de sangre en el Centro de Transfusión Banco de Sangre de La Rioja (un total de 1.277 actos de donación no pudieron llevarse a cabo por incumplir el donante alguno de los criterios de selección temporal, por ejemplo, consumir un fármaco determinado en un momento puntual o padecer un proceso infeccioso).
La cantidad de donaciones se mantiene en términos muy similares a la registrada en 2012, cuando se registraron un total de 11.399 donaciones, un 0,94 por ciento superior a la de 2013.
Igualmente, a lo largo del pasado año se incorporaron a la donación un total de 1.056 nuevos donantes, lo que supone un impulso importante en la captación de nuevos donantes que van sustituyendo a aquellos que, por razones generalmente de edad, no pueden continuar con su labor en la donación.
En este sentido, José Ignacio Nieto ha indicado que la labor del Sistema Público de Salud de La Rioja y de las entidades que colaboran en el fomento de la donación deben encaminarse a la captación de nuevos donantes para garantizar el actual flujo de transfusiones sanguíneas.
PERFIL DEL DONANTE
En total, el año pasado 6.899 riojanos donaron sangre al menos una vez. De ellos, 4.223 eran varones y 2.676, mujeres. Por perfiles, el 20 por ciento de los donantes se corresponden con un donante de entre 41 y 50 años mayoritariamente varón; mientras que los jóvenes de entre 18 y 30 años, de ambos sexos, suponen el 18,7 por ciento del total.
El reparto por grupos de edad de las personas que han realizado alguna donación durante 2013 es el siguiente; de 18 a 20 años, 311; de 21 a 30 años, 989; de 31 a 40 años, 1.579; de 41 a 50 años, 2.066, y los mayores de 50 años: 1.954
Los requisitos para poder donar sangre son: tener entre 18 y 65 años (por encima de esta edad depende del reconocimiento médico), pesar más de 50 kilos, estar en buen estado de salud y no presentar ninguna enfermedad que pueda ser transmitida a un futuro receptor.
USO DE LA SANGRE
El uso exclusivo de la sangre donada en La Rioja es cubrir las necesidades transfusionales del sistema sanitario y la obtención de hemoderivados.
Una vez obtenida, la sangre pasa en el Centro de Transfusión de La Rioja un proceso de fraccionamiento, al objeto de lograr su máximo aprovechamiento y mantener la calidad de cada uno de sus componentes por separado. Si no se hiciera así, la caducidad de sus componentes más perecederos obligaría al rechazo total del producto.
El fraccionamiento consiste en dividir la sangre en sus tres componentes: hematíes, plaquetas y plasma. El concentrado de hematíes es la principal necesidad que requiere el sistema sanitario tanto para transfusiones de pacientes con patología médica como para garantizar el soporte en intervenciones quirúrgicas y a ello se dedican la totalidad de las unidades fraccionadas en ese ámbito, lo mismo que las unidades terapéuticas de plaquetas.
El plasma se usa de dos maneras diferentes. El 10% del total donado se dedica a la transfusión y el resto, que no tiene utilidad en la transfusión y por tanto sería desechado, se reorienta a la obtención de hemoderivados.
El sistema riojano, al igual que el resto de servicios regionales de salud, entrega sus excedentes de plasma al mismo laboratorio (en España solamente hay uno que cuenta con la autorización correspondiente por parte del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad) para que proceda a otro fraccionamiento y produzca hemoderivados como la albúmina, la gammaglobulina EV, tripsina y factor VIII, entre otros que posteriormente son remitidos de nuevo sistema riojano para su utilización. El coste de este fraccionamiento es pagado al laboratorio por el Sistema Público de Salud de La Rioja y por el resto de sistemas de las comunidades autónomas.