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¿Cómo cuidar la piel en verano y protegerla del sol?

¿Cómo cuidar la piel en verano y protegerla del sol?REUTERS

Con la llegada del verano y el buen tiempo hay que tener especial cuidado con exposiciones al sol, ya que pueden llegar a resultar perjudiciales para nuestra piel. Por ello, hemos hablado con Román Barabash, dermatólogo del Hospital Universitario Virgen del Rocío, para saber qué debemos hacer antes, durante y después de tomar el sol.


Hace una semana que acabó la campaña de screening gratuita organizada por la Academia Española de Dermatología y Venerología. El objetivo era que todo aquél que quisiese podía conocer el estado de su piel, días antes de que comenzase el verano.
No es importante hacerse este tipo de revisiones antes de comenzar a exponer nuestros cuerpos al sol, pero Román Barabash, dermatólogo especialista, explica que la gente suele hacer este tipo de consultas con la llegada del buen tiempo porque es el momento en el que nos quitamos la ropa y  “empezamos a descubrir esas manchitas y lunares en los que antes no habíamos reparado”.
Por ello, las personas que tienen lesiones en la piel, manchas o lunares, deben de tener especial cuidado con los rayos del sol, ya que estos pueden ser indicios de cáncer de piel. Román diferencia entre dos tipos: melanomas, que son los lunares malos que engordan y pueden provocar la muerte incluso en personas jóvenes; y los no melanomas que suelen aparecer en personas mayores y se pueden extirpar. En cualquiera de los casos las personas que lo padezcan deben de “evitar el sol de forma mucho más radical”.
Pero lo realmente importante para todos, antes de tomar el sol, es hidratarse mucho y usar la protección solar adecuada. Aplicarla 30 minutos antes de salir de casa y reponerla cada dos o tres horas y después de cada baño. Con más frecuencia si se está sudando.
La cantidad ideal, señala Román, son unos 35 ml. en los adultos y 15 ml. en los niños. “Tiene que cubrir el cuerpo entero, la crema hay que gastarla”. Y esto es importante porque “muchas veces usamos el factor máximo y sin embargo aplicamos poca cantidad, generando así una falsa seguridad”, cuenta el dermatólogo.
Entre las recomendaciones sobre el tipo de crema que se debe usar, Román insiste en que los niños menores de seis meses no deben estar expuestos al sol (vestidos con ropa, sombrero, y a la sombra), y para los niños mayores de seis meses es muy recomendable utilizar cremas con filtros minerales. Su piel es mucho más delicada y además “ellos salen a jugar a la calle y no se preocupan de esas cosas”. Las quemaduras de sol en los niños, resultan mucho más peligrosas.
También hay que tener en cuenta que el sol no es igual de perjudicial durante todo el día: “el sol de la primera hora de la mañana y de por la tarde es mucho más saludable”, explica Barabash, que recomienda evitar siempre el peligroso sol de entre las 12 h. y las 17 h. de la tarde.
A pesar de los efectos nocivos, son muchos los que se empeñan en coger moreno a toda costa. Román cuenta que a sus pacientes les dice que “el moreno ya no está de moda, si te fijas, los famosos ya no están extremadamente morenos”.  “La gente que toma el sol durante horas no mira al futuro: la piel envejece, aparecen antes las arrugas y la piel cuelga más”. Quizás la gente al ser consciente de ello se lo piense antes de ‘abrasarse’ al sol.
No obstante, la piel no sólo se cuida durante la exposición solar. Antes y después se debe hidratar el cuerpo con leche hidratante, “incidiendo más en esos días previos a irnos a la playa”.
Algunos alimentos nos ayudan con el bronceado
Además, hay alimentos que nos ayudan a cuidar nuestra piel durante el verano: las frutas y verduras que contienen carotenos. Es el caso de los alimentos de color rojo y naranja como los pimientos, las zanahorias, los tomates… “hacen que el bronceado sea más seguro y actúan como protectores naturales”, explica Román, sin dejar de incidir en además de esto,  el uso de la crema solar es imprescindible siempre.
A pesar de todo ello, aunque el sol puede llegar a resultar dañino para nuestra piel, también tiene efectos beneficiosos: “funciona como antidepresivo, nos carga las pilas y además ayuda a fortalecer los huesos”, cuenta Román.