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Savater defiende la educación como "arma de defensa de la democracia" y reclama la asignatura de Ciudadanía

El filósofo y escritor Fernando Savater ha reivindicado la educación como "arma de defensa de la democracia" y por ello ha abogado por educar a los jóvenes "como si el destino del país dependiese de ello". "No vale con dar una formación meramente laboral, sino que hay que educar en ciudadanía", ha considerado.
Savater se ha expresado así este miércoles en la lección 'Educando ciudadanos' que ha pronunciado con motivo de la inauguración los Cursos Avanzados de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), en la que se ha entregado la Medalla de Honor de la institución académica al exministro, exsecretario general de la OTAN y exalto comisionado Javier Solana y al también exministro y excomisario de la Comisión Europea Marcelino Oreja.
En presencia del ministro en funciones de Educación, Cultura y Deporte, Iñigo Méndez de Vigo, Savater ha apelado por ofrecer a los españoles una educación "de príncipes", como si cada uno de ellos fuese a "dirigir el país". "La educación es la primera gobernanza que padecemos para aprender a ejercer nuestro papel de gobernantes", ha apostillado.
A su juicio, la asignatura de 'Educación para la Ciudadanía' es "obligatoria para todos" a pesar de que "lamentablemente no se ha logrado encajarla en los planes de estudios" y es "fundamental" para fomentar la aceptación de que "hay opiniones diferentes y diversas" pero que, debajo de ello, hay un "fondo común que hay que respetar".
Precisamente de la "falta" de esa educación, hace que haya "colectivos sociales" que carecen de capacidad para expresar sus reivindicaciones "lo que deriva en fórmulas violentas para manifestar su disconformidad política". Para el filósofo español, "no respetar opiniones es una cosa muy saludable" pero no así a las personas que las "arrojan".
Además, ha reivindicado que la educación es un método de "lucha contra la ignorancia", un "mal obvio porque los ignorantes también votan, deciden, gobiernan o pueden ayudar a bloquear el desarrollo de un país".
En este punto, se ha referido al momento político que atraviesa España, en el que "se ve como mucha gente, con razón o por disconformidad con medidas que se toman, que dice que los políticos no entienden a los ciudadanos", pero considera que éstos "tampoco comprenden que la política es conciliar intereses y deseos opuestos y hacerlos compatibles".
"Los políticos obviamente deben acercarse a los ciudadanos pero éstos deben entender la labor del político, que no es enfrentar unas necesidades contra otras ni fomentar las enemistades dentro del país" aunque, ha lamentado, "a veces vemos ese ejemplo de la mala política de considerar a la mitad de un país enemigo de la otra mitad".