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Save the Children alerta de "graves deficiencias" en el sistema de protección de menores catalán

Atribuye los problemas a la privatización, la sobreocupación y la falta de recursos
La ONG Save the Children ha asegurado este martes que los últimos hechos ocurridos en centros de protección de menores de la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia de la Generalitat (Dgaia), como la detención de 12 jóvenes en Manresa (Barcelona), demuestran que el sistema en Cataluña "tiene graves deficiencias".
En un comunicado, la organización ha atribuido las carencias del sistema a la falta de recursos humanos y materiales, la privatización y la sobreocupación de los centros, y ha visto con especial preocupación la situación de los menores extranjeros no acompañados (Mena), por lo que ha pedido que se forme al personal sobre sus necesidades específicas.
"Los centros no cuentan con los recursos personales y materiales necesarios para atender sus situaciones, aumentando así su vulnerabilidad", como ya ha alertado el Síndic de Greuges, ha señalado Save the Children sobre los menores no acompañados, que ha dicho que requieren una atención específica que responda a sus necesidades.
La organización ha identificado cinco problemas generales para todo el sistema, entre los que ha destacado la privatización de los recursos, sobre la que ha afirmado que los conciertos existentes entre entidades sociales y la Generalitat en la gestión de estos centros "dificulta la rendición de cuentas" sobre el funcionamiento y cumplimiento del derecho.
También ha alertado que la mayoría de centros tienen un número demasiado elevado de plazas --y especialmente los de acogida--, lo que dificulta la integración y el cuidado de los menores, y a la vez están sobreocupados, mezclando perfiles de edad de los niños acogidos.
Finalmente, ha considerado que la alta rotación del personal dificulta el ambiente de estabilidad y rutina, y que "los recortes en personal y medios que están sufriendo los centros tienen un impacto directo en el cumplimiento de los derechos de los niños" que residen en ellos.
Save the Children ha criticado la alta institucionalización en el sistema, ya que el 43,5% de los menores separados de sus familias viven en centros de menores por lo que ha pedido a la Dgaia que promueva de forma efectiva la acogida familiar profesionalizada.
REFORMULAR EL MODELO
Entre las propuestas que ha dirigido a la Generalitat, figura el establecimiento de "criterios uniformes e inequívocos" sobre la atención educativa en los centros, así como un sistema de auditoría y seguimiento de la atención a través de inspecciones periódicas.
Ha recomendado incrementar la financiación y garantixar que los jóvenes dentro del sistema de protección tienen el apoyo necesario para acceder a programas formativos adaptados a sus expectativas y motivaciones.
La responsable de la entidad en Catalunya, Guiomar Todó, ha mantenido que "las contínuas denuncias y problemas que envuelven los centros de menores son la prueba de que es necesario reformular este modelo de acuerdo con los estándares internacionales".