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El Sínodo de la Familia busca un "consenso amplio" y cambia el idioma del latín al italiano

El Sínodo de la Familia, que se celebra hasta el próximo 19 de octubre, busca un "consenso amplio", según ha explicado uno de los tres presidentes delegados de la reunión de obispos, el arzobispo de París, cardenal André Vingt-Trois, en el briefing posterior a la primera sesión de trabajo.
Por su parte, el relator general del Sínodo, el cardenal Peter Erdö, ha explicado que el Papa ha cambiado el idioma oficial del Sínodo que ya no será el latín, sino el italiano, al tiempo que ha precisado que el Sínodo es principalmente pastoral, pero que nadie pretende excluir los temas doctrinales de la discusión.
Vingt-Trois ha negado que exista un conflicto entre cardenales en relación a las discusiones que han precedido el Sínodo. "Las diferencias pueden vivirse en unidad sin necesidad de concurrir en conflicto", ha afirmado.
Además, ha precisado que "no se está haciendo un debate parlamentario para tener un mayoría, sino para construir un consenso más amplio" y ha resaltado que "habrá un debate más detallado entre esta asamblea extraordinaria y la próxima asamblea ordinaria".
Sobre el resultado de los trabajos sinodales, ha subrayado que "darán orientaciones generales" al tiempo que declarado que "el Papa no puede ser el pastor de cada parroquia" y que por eso necesitan "orientaciones concretas y universales". Por ello, ha afirmado que "el sínodo sirve para escuchar el corazón de la Iglesia".
Mientras, el secretario general del Sínodo, monseñor Bruno Forte, ha recalcado que es necesario hacer un Sínodo "con un enfoque de ternura hacia la gente", al tiempo que ha afirmado que "la maduración más fecunda será aquella que cada uno de los obispos propondrá a las Iglesias locales durante este año".
Por otro lado, ha revelado que el "84% de las conferencias episcopales del mundo respondieron al cuestionario previo de la familia" y que fue Benedicto XVI el que quiso que se introdujera la libre discusión en el Sínodo.
En este sentido, Forte ha aclarado que el Papa ha pedido "repensar la manera de ser Iglesia a través de un discernimiento pastoral". Asimismo, ha incidido en que "los obispos deben estar abiertos a la sinodalidad y no pensar que las cosas están ya cerradas de entrada".