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El Supremo confirma la condena a 26 años de cárcel para el asesino de Carlos Palomino

En una sentencia hecha pública este miércoles, el Alto Tribunal desestima el recurso de casación interpuesto por la defensa de Estébanez contra la sentencia condenatoria dictada en octubre de 2009.

La resolución le condenó por un delito de asesinato con la agravante de motivos ideológicos y por tentativa de homicidio, absolviéndole de tenencia ilícita de armas y de amenazas.

Los magistrados de la Audiencia de Madrid justificaron la agravante en la estética neonazi que lucía el acusado el día de los hechos, captada por las cámaras de videovigilancia del Metro de Madrid, y las frases proferidas contra sus rivales, como "Sieg Heil", empleada en eventos políticos en la Alemania del Tercer Reich.

Intención de matar

El Alto Tribunal concluye que "el ataque a Carlos Palomino fue alevoso, en la modalidad de agresión súbita, sorpresiva, repentina e imprevista". Desde que entró en el tren, señala el fallo, su verdadero propósito era "agredir a cualquiera de ellos con el menor pretexto por su enfrentada divergencia de pensamiento".

Añade que la valoración de estas pruebas "en modo alguno puede tacharse de arbitraria a la vista del contenido objetivo de cada elemento probatorio". "La cuchillada asestada por el acusado a Carlos Palomino está reconocida por prueba de confesión y prueba de testigos directos", reseña el fallo.

Además, recalca que el apuñalamiento de las dos víctimas principales estuvo impulsado por un 'animus necandi' o dolo directo de matar de primer grado, ejecutándose "las acciones con la voluntad específica de quitar la vida". RSO