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Teresa Romero permanece estable dentro de la gravedad

El personal sanitario de la sexta planta trata de comunicarse con los pacientes. Lo hacen desde otra habitación, a través de un cristal. Les hacen continuos gestos y les dicen que tienen que comer. En esa planta está Teresa y una auxiliar. Varios minutos después los sanitarios tapan esa ventana con una sábana. Teresa permanece estable, dentro de la gravedad. Fuentes sanitarias confirman que está consciente, respira por sí misma y sigue recibiendo el suero experimental. La fiebre no remite y continúan bajos los niveles del virus en sangre. Teresa está pasando la etapa más crítica de la enfermedad. Que la supere hará que aumenten las opciones de que remonte. Hemos hablado con su hermano. Nervios y temor en la familia de Teresa. Su madre ha hablado con los médicos que tratan a Teresa. Emocionada, sin apenas pronunciar palabra, trata de entender cómo está su hija, que lleva ya cinco días ingresada en el Hospital Carlos III. José Manuel Parra, el doctor ingresado que atendió a Teresa, pasa el tiempo mirando por la ventana. Como él, 13 personas están en observación. Entre ellas las dos peluqueras que atendieron a Teresa antes de acudir al centro de salud.