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Juicio al acusado de asesinar a su expareja con alejamiento en vigor

María del Carmen, 41 años había denunciado a Hamid D., su expareja, de 31. La acosaba, la insultaba. No la dejaba en paz. Un juez lo condenó por delito de vejaciones a seis días de arresto domiciliario y dictó órden de alejamiento y de comunicación con su víctima el 23 de julio de 2014. El 2 de agosto, el hombre quebrantó la órden vigente, se presentó en casa de María del Carmen en Berja (Almería), localidad donde él también residía: le asestó 37 puñaladas.

La valoración policíal no consideró que María del Carmen tuviera riesgo de sufrir una agresión por parte del hombre que la acosaba y al que se le había impuesto alejamiento. Y ese hombre, supuestamente la asesinó. Saltaron las alarmas: no solo la familia de la víctima denunciaba la indefensión, lo hacían vecinos, instituciones y partidos políticos. El PSOE solicitó en el Congreso de los Diputados, aclarar qué medidas de pretección tenia María del Carmen, y el Defensor del Pueblo, abrió una investigación sobre el tipo de medidas que se ponen a disposición de las víctimas de la violencia de género. Esa investigación no tiene resultado, de momento.

Dos años después, Hamid D. se sienta en el banquillo de los acusados. Su abogado argumenta que actuó con la conducta alterada por una obcecación emocional, por celos. Un argumento que rechaza la acusación particular y el ministerio fiscal, basandose en los antecedentes de acoso del presunto asesino a la víctima y en el quebrantamiento del alejamiento. A ello, añaden, según el informe forense, las 37 puñaladas ocasionaron el letal shock hemorrágico, se hicieron con intención de causar sufrimiento.

La vista oral, con jurado popular, se desarrollará durante tres semanas con la declaración del acusado, de testigos y peritos. El fiscal pide 23 años de prisión por asesinato, 10 meses de cárcel por quebratamiento de pena, 24  meses por delitos de amenazas. También una indemnización de 120.000 euros a la familia.