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UGT reclama más control en la lucha contra la "lacra" del tráfico ilegal de fauna y flora

El sindicato UGT reclama más regulación y control en la lucha contra el tráfico ilegal de vida silvestre mediante para lo que considera necesario fortalecer la legislación ambiental de cara a combatir esta "lacra" y aumentar la sensibilización ciudadana sobre el respeto a la vida silvestre y los ecosistemas.
El sindicato reclama mejorar la capacitación y los recursos materiales de agentes y guardas forestales para reforzar la lucha directa sobre el terreno contra el tráfico ilegal de especies en los países de origen, y avanzar hacia los objetivos de desarrollo sostenible de la Agenda 2030, que insta a los países a que adopten medidas urgentes para poner fin a la caza furtiva y al tráfico de especies protegidas de fauna y flora.
Con motivo de la conmemoración este domingo del Día Mundial del Medio Ambiente, UGT se centra en el tráfico ilegal de vida silvestre porque según INTERPOL es el "tercer negocio ilícito más relevante a nivel mundial", detrás del tráfico de estupefacientes y de armas.
En total, se estima que el valor de lucro del tráfico de fauna oscila entre los 7.000 y los 23.000 millones de dólares; el de peces, entre 11.000 y 30.000 millones, mientras que la tala ilegal comporta un negocio ilegal anual entre 30.000 y 100.000 millones de dólares.
En el comunicado sindical, con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, advierte de que España no es ajena a este "gravísimo problema ambiental", ya que según datos oficiales de CITES-España se estima que el tráfico ilegal de especies movió en torno a los 450.000 euros en 2014.
Para UGT, el comercio de especies entraña severas consecuencias, como son, entre otras, la extinción de especies protegidas; aumento del riesgo de pobreza de las comunidades locales, a las que se les sustraen sus recursos naturales y biodiversidad y se les priva de medios de vida; o el desequilibrio en los ecosistemas, cuando ejemplares de especies procedentes del tráfico ilegal terminan en el medio natural de los países de destino y se comportan como especies invasoras causando serias alteraciones en los ecosistemas autóctonos.
Por ello, reclama que aumente la cooperación mundial es este ámbito y celebra la resolución de la ONU sobre Lucha contra el tráfico ilícito de fauna y flora silvestre (A/RES/69/314/30/julio 2015), así como el reciente Plan de Acción adoptado por la Comisión Europea para combatir este tráfico y reforzar la contribución de Europa a la lucha mundial contra esta actividad ilegal.
MENOS CONSUMO
Por otro lado, UGT reclama reducir la demanda de los consumidores mediante la sensibilización ciudadana sobre el respeto a la vida y los ecosistemas; fortalecer la legislación ambiental y asegurar su cumplimiento, intensificando la cooperación entre agentes medioambientales y cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, tanto nacionales como europeas; y la obligatoriedad de los poseedores de 'especies CITES' de someterse a inspecciones periódicas.
En el ámbito de la cooperación al desarrollo, el sindicato demanda que se refuerce la lucha en el terreno contra el tráfico ilegal de especies en los países de origen, a través de proyectos específicos, dirigidos a potenciar los recursos humanos (agentes o guardería forestal) dedicados a prevenir y combatir el comercio ilegal de especies en dichos países.
En este sentido, considera que deben adoptarse medidas destinadas, no sólo a incrementar el número de efectivos sino también a mejorar la capacitación de los agentes o guardas forestales a través de la formación continua y programas de intercambio de experiencias con otros países; apoyar un marco legal que respalde sus funciones de policía y vigilancia; y mejorar el equipamiento técnico y demás medios materiales con los que cuenta este personal, con el fin de aumentar la eficacia de sus funciones.
A su juicio, la brecha de desigualdad socioeconómica entre las distintas regiones del planeta es un importante factor que contribuye al comercio ilegal de vida silvestre.
Por tanto, subraya como una prioridad la necesidad de combatir esta lacra de la lucha contra la desigualdad y avanzar hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible que figuran en la Agenda 2030, donde se insta de forma explícita a los países a que adopten medidas urgentes para poner fin a la caza furtiva y al tráfico de especies protegidas de flora y fauna, así como a abordar la demanda y la oferta ilegales de productos silvestres.