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Universalidad, pobreza y decisión personal, marcan la elección de cardenales del Papa, según expertos

La creación de 19 nuevos cardenales, doce de los cuales no son europeos, podría responder a la intención del Papa de "universalizar" el Colegio Cardenalicio "de cara a elecciones futuras", según han explicado los sacerdotes Josep Ignasi Saranyana (doctor en filosofía y teología) y Santiago Casas, experto en Historia de la Iglesia Contemporánea, ambos profesores de la Universidad de Navarra.
En esta línea, el sacerdote catalán ha recordado que la elección de un número relativamente bajo de obispos italianos y europeos responde "a un proceso que ya comenzó Benedicto XVI" y ha asegurado que lo que "el Papa Francisco ha hecho es confirmar y ampliar esos esfuerzos".
A este respecto, Saranyana ha indicado a Europa Press que el "excesivo" peso de los obispos italianos entre el consistorio de los cardenales se debe a que "Italia tiene una historia muy propia y está llena de obispos, con diócesis que son poco más que una ciudad con alrededores", lo que provoca que "en toda la Edad Moderna haya tenido un control muy fuerte de la curia vaticana".
Por su parte, el profesor Santiago Casas ha apuntado también que el hecho de que los obispos de países no europeos "ya tengan una carrera más o menos larga" hace más fácil el nombramiento de cardenales de otras regiones fuera del viejo continente y ha recordado que "antes mandaban obispos a otros países desde Europa".
Asimismo, ha señalado también que el límite de cardenales electores se ha puesto tradicionalmente en 120, aunque en ocasiones se haya rebasado en cerca de 15. Por esta razón, cree que entre los posibles nombramientos "había posiblemente otros obispos europeos o italianos que se hayan quedado fuera para no rebasar demasiado el límite".
De este modo, considera que no se trata de una "descentralización" de la Iglesia Católica sino de una "apertura a los países donde el catolicismo tiene mayor fuerza", quitando algunos casos entre los que ha destacado Argentina y Haití.
A este repecto, en casos como el país Caribeño o Burkina Faso, el pontífice "muestra su atención hacia los países que han sido probados por la pobreza", según ha asegurado el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, que ha destacado también otras "figuras" elegidas por el Papa como la del italiano Capovilla, que fue secretario personal del papa Juan XXIII, que será canonizado dentro de poco.
Además, ha recordado que algunos de los obispos que serán creados cardenales el próximo mes de febrero provienen de sedes episcopales "que tradicionalmente no son cardenalicias", como es el caso de Perugia, en Italia, o Cotabato, en Filipinas.
Aún así, Casas ha reconocido que la decisión de nombrar nuevos cardenales "es una decisión muy personal, respetando siempre una proporción" y ha señalado que "es lógico que si él conoce mejor a los obispos americanos haya una mayor proporción de estos en los nombramientos".
En este sentido, ha destacado el nombramiento de un nuevo cardenal en Buenos Aires "que en diez años ha pasado de ser obispo auxiliar a cardenal" o del arzobispo emérito de Pamplona y Tudela, Fernando Sebastián, que será cardenal no elector, debido a su edad (85 años) y "que es uno de los obispos que mejor conoce en España".
UN ESPAÑOL ENTRE LOS 19
Del nombramiento del nuevo cardenal español, Saranyana ha destacado que el Papa "seguramente ha querido destacar a España nombrando a un arzobispo emérito", teniendo en cuenta además que acaba de morir el de Barcelona, Ricard María Carles, que falleció el pasado mes de diciembre.
Así, ha indicado que el nombramiento del obispo emérito servirá también para reconocer la trayectoria del prelado, que procede de la orden claretiana, y del que ha destacado una "larga y fructífera carrera académica" en la Universidad Pontificia de Salamanca, junto con los "enormes esfuerzos" que realizó durante su etapa como obispo de Pamplona (1993-2007) en favor de la pacificación.
"Es un hombre de diálogo de consenso", ha asegurado. "De hecho, hizo esfuerzos por aprender Euskera y algunos trozos de sus homilías como obispo de Pamplona los leía en esta lengua." Por ello, cree que "el reconocimiento es, seguramente, a su talante de concordia y de pacificación".
En la actualidad, el obispo emérito se encuentra retirado en Málaga, diócesis de la que fue administrador. Además, del obispado de Pamplona y Tudela, Sebastián ha ejercido la labor del episcopado el León, además de haber sido vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española desde 1993 a 1997.