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El Vaticano pide ante la ONU una reforma migratoria que mantenga a las familias unidas

El representante permanente de la Santa Sede ante la ONU, Silvano M. Tomasi, ha advertido del "riesgo" al que se enfrentan los emigrantes que deben dejar atrás a sus hijos para trabajar en otro país, una situación que provoca "falta de afecto", absentismo escolar, matrimonios precoces o adicción a las drogas y ha pedido una reforma migratoria que mantenga a las familias unidas que incluya medidas como vuelos baratos, bajada de tasas para remesas o aceleración en la concesión de visados.
"Especialmente cuando las madres emigran, otras consecuencias negativas emergen: la asistencia escolar de los niños decae, los matrimonios precoces de adolescentes aumentan y hay un mayor riesgo de abuso de drogas", señala la Santa Sede en su declaración para el Diálogo Internacional sobre Migración de la Organización Internacional para la Migración 'Migración y Familias'.
Por ello, la Santa Sede pide que estos niños, así como los cónyuges y las personas mayores que han quedado en los países de origen sean "prioridad" en cualquier política de migración.
Según ha precisado Tomasi, los migrantes a menudo se mueven por las necesidades de sus familias e incluso "arriesgan su vida en frágiles embarcaciones o desiertos peligrosos" con el objetivo de asegurar a sus hijos o familiares "una vida digna". Además, ha añadido que con su trabajo, sus impuestos y sus nuevos negocios ofrecen una contribución económica positiva al país receptor.
Así, pone el ejemplo de las trabajadoras del hogar que "dejan a sus hijos en su país para convertirse en cuidadoras de niños, personas discapacitadas o mayores en el extranjero". Ellas, según apunta, se exponen al "riesgo" de dejar en "la sombra" y privados de "afecto" y de "educación en valores e integridad" a sus hijos.
Entre las medidas que propone, destaca la de ofrecer a estos migrantes precios especiales para volar a sus países de origen, una bajada de las tasas para las remesas, o una aceleración en el proceso para obtención de visados de sus familiares. También sugiere que haya "consejeros de familia" que sirvan en regiones con un alto ratio de migrantes, para que faciliten la reunificación familiar.
"La migración familiar necesita ser reconcebida usando marcos transnacionales que garanticen más flexibilidad al movimiento de las personas, especialmente en países donde la presencia de la familia de trabajadores migrantes se ve impedida legalmente. La interacción y las relaciones entre los miembros de la familia son obstruidas por las fronteras", ha advertido.