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Víctimas acompañan a agentes de la Guardia Civil para enseñarles a dar la mala noticia de un accidente

Víctimas de tráfico y psicólogos de la Asociación DIA han pasado seis meses con agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil para enseñarles la mejor manera de comunicar a los familiares de una persona que ha sufrido un accidente la noticia, tratando de minimizar el impacto psicológico que puede provocar en una persona enterarse tan repentinamente de la muerte o las heridas sufridas por un ser querido.
Los accidentes de tráfico se cobran cada año la vida de alrededor de 2.000 personas al año en las carreteras españolas y son la causa de cerca de 10.000 heridas graves. En todos esos casos, la noticia del accidente es comunicada de un modo similar, por un agente de la autoridad que contacta con el familiar y le revela lo sucedido de la mejor manera que conoce.
El director de Tráfico, Pere Navarro, enfatizaba este mismo año el golpe que supone para la familia recibir la noticia de un accidente para sensibilizar sobre los accidentes de motos. "Hay alguien que ha salido por la mañana para dar una vuelta en la moto con los amigos y que le dice a su familia que le espere para comer, que viene luego. Pero, luego lo que reciben es la llamada de la Guardia Civil, diciéndole que está muerto, que se ha acabado todo", señalaba.
La forma en que se comunican este tipo de noticias repentinas puede "agravar el impacto psicológico sufrido" por los familiares, según explica el presidente de la Asociación Estatal de Víctimas de Accidentes DIA, Francisco Canes. "Una mala comunicación de lo que ya de por sí es una pésima noticia como es un fallecimiento, puede agravar el impacto psicológico sufrido", ha indicado.
Por ello, la asociación ha llevado a cabo un programa piloto por el que un grupo de psicólogos y trabajadores sociales de la asociación ha acompañado a la Guardia Civil de Tráfico en Madrid en el momento de la comunicación a los familiares de un fallecimiento en carretera.
Los expertos han enseñado a los agentes a comunicar esta noticia valiéndose de las técnicas apropiadas que hacen que se atenúe, en lo posible, el sentimiento de pérdida y permaneciendo con los receptores de tan trágica información hasta que la situación se estabiliza y alguien cercano a la familia se hace cargo de la situación.
"Pensamos que la única forma adecuada de comunicar una mala noticia es a través de un profesional cualificado", explica Canes. De acuerdo a la opinión de los expertos, la mejor manera de comunicar una mala noticia es en persona, haciendo sentir a la persona con la que estas hablando que está siendo escuchado. La expresión facial, la postura, el contacto visual, son otros de elementos muy importantes para transmitir calidez.
En cuanto al lenguaje, ha de ser neutro, claro, según explican desde DIA. La información debe ser rápida y completa porque si no se activan las fantasías de la persona y, sobre todo, no dar lugar a ambigüedades, hay que dejar claro lo que ha pasado aportando la mayor cantidad de datos posible.
"Cuando vas a comunicar una mala noticia es fácil pensar que vas a destrozar la vida de un padre, de una madre, de un hijo, de una familia. Pero debemos tener en cuenta que lo que hacemos es ayudar a empezar a reconstruir la vida que se acaba de romper", señala Luis Cendrero, psicólogo de DIA.
Tras el proyecto en la Comunidad de Madrid, el objetivo de la asociación es obtener los recursos necesarios para su implantación en toda España. Paralelamente, DIA ha comenzado un programa formativo de atención a víctimas que espera poder realizar por todo el país. El próximo mes de noviembre en Alicante desarrollará un curso teórico práctico sobre el "arte de comunicar una mala noticia".