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El abogado del maquinista del Alvia pedirá al juez el correo que alertaba del riesgo en Angrois

Letrados de algunas de las partes apuntan ya la posibilidad de reclamar nuevas declaraciones en el marco de la instrucción
El abogado que ejerce la defensa del maquinista del tren Alvia que descarriló en Santiago el pasado 24 de julio, Manuel Prieto, va a pedir al juez que instruye el caso, Luis Aláez, el correo electrónico que el jefe de maquinistas José Ramón Iglesias Mazaira --quien elaboró un informe en el que alertaba del riesgo en Angrois-- envió a Ángel Lluch Perales, que formaba parte de la Gerencia de Seguridad en la Circulación de Viajeros.
En la documentación aportada por Renfe no consta dicho correo, si bien Iglesias Mazaira, en una ampliación a una "nota explicativa" firmada este mismo lunes, 20 de enero, explica que remitió a Lluch Perales, por vía electrónica, el informe sobre anomalías en la línea Ourense-Santiago, en el que describía problemas del sistema de frenado y también sobre la señalización de la vía.
Este informe, elaborado un año y medio antes del siniestro de Angrois en el que murieron 79 personas, fue abordado en al menos tres reuniones y, de acuerdo con la documentación aportada por Renfe, tuvieron conocimiento del mismo hasta diez cargos de la operadora, que, no obstante, alega que no se trató en los canales oficiales de seguridad.
"Lluch --miembro de la Gerencia de Seguridad--, o es un mentiroso, o no quiere meterse en problemas. Está claro que alguien está dirigiendo esto y todo esto es de locos, de manipuladores", destaca Prieto.
A LLUCH "NO LE CONSTA" HABER RECIBIDO LA ALERTA
El letrado del maquinista del tren accidentado avanza a Europa Press que presentará un escrito ante Aláez en los próximos días --"mañana o pasado", dice, por este jueves o el viernes-- para instar al magistrado a requerir de Renfe dicho documento, que probaría que un cargo de la Gerencia de Seguridad sí tuvo acceso a un informe que avisaba de deficiencias en la seguridad de la vía.
Y es que, en otra "nota explicativa" --como la operadora ferroviaria se refiere a declaraciones recientes de personas que pudieron tener contacto con la comunicación--, Ángel Lluch manifiesta que no le consta "el recibo del citado documento en aquel momento", el 26 de enero de 2012, apenas un mes después de la elaboración del informe.
Sin embargo, el abogado de Francisco José G. afirma tener "las pruebas" e incluso la constancia de la existencia de conversaciones telefónicas, por lo que Renfe, augura, "no lo va a poder negar". "Está claro que lo recibió", enfatiza.
Es más, hace alusión a otro de los documentos entregados por Renfe este martes en los juzgados compostelanos, un comunicado informativo de la Gerencia de Seguridad de Viajeros que, a juicio de Iglesias Mazaira, "presumiblemente" fue elaborado por el equipo de Lluch a partir del informe que le remitió.
Este comunicado, con el objetivo de "subsanar la deficiencia en la transición entre sistemas y evitar urgencias innecesarias", así como el refuerzo en la formación de los maquinistas, fue parte de la respuesta de Renfe a la alerta del jefe de maquinistas.
"COMO TESTIGOS O COMO IMPUTADOS"
Manuel Prieto da por hecho que el juez llamará en los próximos días a declarar, "como testigos o como imputados", a los responsables de Renfe que figuran en los documentos relativos al informe de Iglesias Mazaira. Cuenta también con que este movimiento "va a ser rápido", porque "la historia de este procedimiento demuestra que la agilidad del juzgado es fenomenal" y, aunque "la Justicia española es lentísima", los plazos en los que se está moviendo Aláez "son los mínimos que se pueden prever".
Con todo, entiende que el magistrado debe esperar tres días desde la notificación a las partes de la nueva información aportada --que, oficialmente, se realizó este miércoles--. Por tanto, "antes del lunes no puede hacer nada", indica, antes de mostrarse confiado en que Luis Aláez "va a hacer lo correcto". "No me planteo otro escenario", apostilla.
"Mi intención en este tema desde el principio que me hice cargo es que se conozca la verdad y determinar todas las causas del accidente. Si lo conseguimos, el maquinista apenas tendrá ninguna responsabilidad. Lo merecen todas las víctimas y los usuarios del sistema ferroviario. Y por el momento estamos averiguando cosas", resalta el abogado.
"¿QUÉ INTENTAN OCULTAR?"
Por otra parte, todavía sobre la documentación remitida por Renfe este martes al juez, Manuel Prieto dice que le parece "muy mal" que la operadora ferroviaria llamase a declarar, recientemente, a personas como Iglesias Mazaira y su superior, José Luis Rodríguez Vilariño, lo que la operadora denomina "notas explicativas".
Así, señala a la repetición "literal" de párrafos en diferentes notas y apela a que cada uno saque sus conclusiones. "¿Qué intentan ocultar?", se pregunta, antes de reiterar su tesis central en relación al administrador ferroviario, Adif. "La responsabilidad de la señalización y de la seguridad en las infraestructuras es suya", insiste.
"Con independencia de lo que hiciera Renfe, si un jefe de maquinistas puede darse cuenta de esto --de las anomalías en la línea--, Adif no hace falta que se lo digan, debe darse cuenta y preverlo. Con lo cual, le haya llegado o no, es responsable", expone. "Si hay responsabilidad por omisión o tal, es otra cosa", añade.
"ESTÁ BIEN ENVIADO"
A este respecto, se refiere al jefe de producción y medios de la gerencia de mercado norte, José Luis Rodríguez Vilariño, y llama la atención sobre que a él fue a quien primero remitió Iglesias Mazaira el informe alertando de la peligrosidad de la curva de A Grandeira. "Y es su superior".
Sobre el propio Vilariño, constata que "se lo da a su jefe, que es el gerente de Media Distancia de Galicia", así como a otros tres cargos de Madrid. "Luego se habla en reuniones", evidencia. Si estos no eran cauces adecuados, sostiene, cada jefe debería haberlo advertido. "Si lo recibes y a tu subordinado no le das ninguna instrucción, está bien enviado", incide Prieto.
Además, llama la atención sobre que "alguien" tuvo que transmitir el informe a Adif cuando este, en la reunión de enero de 2012 --la segunda en la que se trató el informe--, "se reafirma" en no introducir una LTV demandada por Iglesias Mazaira. "Es coherente con lo que hizo", apunta Prieto antes de lamentar que "se le pedía lo que una semana después del accidente hizo Adif".
ABOGADOS DE LAS PARTES
Por su parte, los abogados de algunas de las partes consultados por Europa Press, a la espera de analizar en profundidad el informe aportado por Renfe, apuntan ya la posibilidad de reclamar nuevas declaraciones en el marco de la instrucción.
Así, la asociación Apafas se ha reunido en Madrid esta semana con su representación legal para barajar la posibilidad de pedir nuevas declaraciones de personas relacionadas con el informe sobre seguridad de A Grandeira. Sus abogados permanecen atentos a los movimientos del juez a raíz de esta documentación para tomar decisiones.
El letrado Xoán Antón Pérez-Lema, que representa a víctimas de la tragedia, considera el informe aportado por Renfe "muy contundente", ya que pone de manifiesto que Renfe "no tomó en serio esta advertencia" realizada por el jefe de maquinistas.
"Tanto Renfe como los que participaron en la reunión, así como Adif, tenían pleno conocimiento del aviso", explica el letrado, que destaca asimismo que se produce "desde el minuto uno", es decir, escasos días después de la puesta en funcionamiento de la línea.
Por ello, reclama documentación y nuevas periciales que permitan saber "cómo incidió" esta situación en el accidente y "si pudo solventarse" y no se hizo. El juez, considera, tendrá que llamar a declarar "como testigos o como imputados" a todas las personas que participaron en estos encuentros y tuvieron contacto con el informe. "Este documento da la vuelta al caso. Pronto veremos cambios", augura.