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La mujer acusada de matar a su madre en Algemesí (Valencia) pasa este jueves a disposición judicial

La mujer detenida este martes acusada de matar a su madre, de 79 años, en su vivienda de la localidad valenciana de Algemesí, está previsto que pase en la mañana de este jueves a disposición judicial, según han confirmado a Europa Press fuentes policiales.
El incidente tuvo lugar sobre las 21.45 horas del martes en Algemesí. Tras una llamada al 091, una patrulla de la Policía Nacional acudió al lugar, donde ya se encontraba otra de la Policía Local del municipio.
Al llegar, los agentes escucharon fuertes golpes y gritos procedentes del interior de la vivienda, por lo que llamaron para pasar y conocer lo que ocurría. Ante la ausencia de respuesta, los policías derribaron la puerta y vieron en el interior del inmueble a una mujer sangrando tirada en el suelo y a otra --su hija-- de rodillas golpeándola con un palo de unos 35 centímetros.
Inmediatamente, los policías detuvieron a la agresora, una mujer de 43 años, y solicitaron asistencia sanitaria para atender a la víctima, madre de la anterior y de 79 años. Finalmente, la madre falleció.
Vecinos de la anciana fallecida afirmaron en declaraciones a los medios de comunicación que solían llamar de forma reiterada a la Policía como consecuencia de los gritos y discusiones que mantenía con la víctima la detenida, de la que han apuntado que sufría algún tipo de trastorno psicológico.
Asó lo explicó una vecina del mismo inmueble de la víctima, Isabel Tortosa, que indicó que desde hacía más de una semana la presunta parricida discutía diariamente con la madre. De hecho, la Policía fue este mismo martes a las 6.00 de la mañana tras ser alertada, al igual que habían hecho varias veces en la última semana. Sin embargo, según su versión, se tomaba algún tipo de calmante que le tranquilizaba.
Por la tarde, hacia las 18.30 horas, los vecinos volvieron a oír jaleo y sobre las 19.30 horas estuvieron llamando a la puerta por los gritos que se oían en la vivienda aunque no les abrieron. Posteriormente llegó la Policía, que se encontró ya con la escena del crimen, que los vecinos creen que se produjo con una bombona de butano y un martillo.
Según los vecinos, la hija, con la carrera de psicología terminada, presentaba algún tipo de trastorno aunque la madre no quería llevarla al médico. De hecho, dicen que no salía de casa y había dado clases particulares a menores que dejaron de ir a la vivienda porque les gritaba.