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Los anticuerpos monoclonales han logrado cambiar el tratamiento de los linfomas no Hodgkin

En España se detectan cada año unos 6.000 nuevos casos de linfoma no Hodgkin, el octavo tumor más común y el más frecuente de tipo hematológico, para los que el uso de los anticuerpos monoclonales ha permitido cambiar el tratamiento y lograr mejoras en la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes.
Así lo han destacado los más de 400 hematólogos españoles que han participado en el 'Foro Conectado: un nuevo salto evolutivo', una reunión virtual e interactiva sobre el manejo de esta enfermedad promovida por la farmacéutica suiza Roche.
En los últimos años los hallazgos de la investigación continúan aportando nuevas opciones que, aparte de eficaces, son eficientes y contribuyen al bienestar de estos pacientes.
Los expertos coinciden en que entre los logros más destacados de los últimos diez años, los anticuerpos monoclonales representan un capítulo clave. Por su escasa toxicidad, pueden incluso utilizarse en estadios precoces, en pacientes mayores y como terapias de mantenimiento.
En el caso concreto de los linfomas, durante más de tres décadas el tratamiento estándar ha sido el esquema de quimioterapia CHOP (combinación de ciclofosfamida, adriamicina, vincristina y prednisona). A lo largo de estos años se han realizado multitud de ensayos clínicos con otras combinaciones de quimioterapia, y ninguno demostró ser mejor que el CHOP.
Pero, como ha explicado el presidente de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH), José María Moraleda, con la comercialización hace más de 10 años de rituximab, un anticuerpo monoclonal quimérico anti-CD20 comercializado por Roche como 'Mabthera', se incorporó un nuevo mecanismo de acción antitumoral, sinérgico con la quimioterapia, específico en la destrucción de los linfocitos B, y con escasa toxicidad.
"Por primera vez su administración por vía intravenosa, en combinación con quimioterapia, demostró un incremento significativo tanto en la supervivencia libre de enfermedad como en la supervivencia global. Se estableció así un nuevo paradigma de tratamiento basado en la inmuno-quimioterapia en ésta y otras enfermedades", ha defendido.
Además, este experto, ha defendido que la investigación clínica con esta terapia continúa activa con el objetivo de testar su eficacia y seguridad a corto y largo plazo en otras enfermedades de la sangre en las que ya tiene indicación terapéutica.