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El antílope africano del Sáhara está al borde de su extinción inminente, según alerta la UICN

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) ha advertido de que el Adax, el antílope africano del Sáhara, se enfrenta a su "extinción inminente", después de que el censo más reciente de la especie haya encontrado únicamente a tres ejemplares sobreviviendo en la naturaleza.
Así, la organización conservacionista WWF señala que las causas de esta extinción se deben, entre otras causas, a la inestabilidad en la región y a las actividades industriales petroleras en el desierto. Para el responsable del programa de especies de la ONG, Luis Suárez, ha lamentado que "el drama" del Adax es un "ejemplo" de la crítica situación que vive la fauna salvaje del planeta.
"La supervivencia de muchas especies está en peligro por el aumento de los mismos problemas a los que se enfrenta el Adax: la construcción de infraestructuras, las actividades industriales y el furtivismo", ha advertido Suárez que recuerda que según el último informe 'Planeta Vivo' de WWF, las poblaciones de especies salvajes se han reducido en un 52 por ciento a nivel global desde 1970.
El censo del Adax fue realizado durante el mes de marzo por la UICN y dos de las organizaciones aliadas en la región como son el Sahara Conservation Fund y la ONG Noé.
El Adax, del que se han encontrado tres ejemplares en libertad está "estrictamente" protegido por las leyes de Niger y por la Convención de Especies Migratorias, ya que su hábitat histórico se extiende dentro de la vecina Chad.
Sin embargo, el territorio del Adax ha sido invadido por las instalaciones en Niger de la Corporación Nacional Petrolera de China (CNPC), y por el intenso tráfico de maquinaria pesada asociado. Además, la caza furtiva del Adax ha aumentado enormemente por el desplazamiento de soldados para proteger a la industria petrolera.
A esto se suma el impacto del furtivismo que es "especialmente grave" en su último refugio, la Reserva Natural de Termit & Tin-Toumma en el este de Níger, el área protegida más extensa de África.
Otro de los factores a los que achaca la UICN esta situación es a la inestabilidad que vive la región desde la guerra de Libia, en 2011, también ha contribuido al colapso de las poblaciones del Adax, por el movimiento de grupos armados. Los hábitats del Adax, antes remotos, se han convertido en un punto caliente del tráfico ilegal de vida salvaje, armas, drogas y personas.
Ante esta situación, el directo adjunto del Programa Global de Especies de la UICN, Jean-Christophe Vié, ha asegurado que la extinción de esta especie "tan icónica y antaño abundante" se está contemplando en tiempo real. "Sin acción inmediata, el Adax perderá la batalla por la supervivencia frente al furtivismo descontrolado y la pérdida de hábitat", ha apostillado.
Por último, la organización propone como "medidas de emergencia" para proteger a la población superviviente, detener la caza furtiva por soldados y lograr la cooperación de la CNCP así como reforzar la población actual con la introducción de ejemplares criados en cautividad.