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El cardenal arzobispo de Lyon niega ante la policía francesa haber encubierto a un cura pederasta

La policía francesa ha interrogado al cardenal arzobispo de Lyon (Francesa), Philippe Barbarin, este miércoles 8 de junio dentro de la investigación que lleva a cabo sobre las actividades de un cura pederasta a principios de los 90 y le ha preguntado por qué no informaron del caso a las autoridades civiles. El prelado ha negado haber encubierto las actividades del padre Bernard Preynat, según ha informado su abogado.
El cardenal Philippe Barbarin, de 65 años, ha sido interrogado en calidad de testigo por oficiales de la Brigada de Protección de Familia e Infancia en la comisaría de policía del centro de la ciudad.
"Como cualquier testigo, ha sido preguntado por lo que sabía", ha señalado el letrado Andre Soulier que ha añadido que el interrogatorio no supondrá ninguna obligación de acudir a juicio, la apertura de ninguna investigación judicial o acusación.
Víctimas de abusos habían manifestado quejas respecto al prelado por errores en el proceso para informar de los incidentes a las autoridades judiciales así como por mantener en su lugar al sacerdote acusado.
Preynat fue puesto bajo investigación judicial en el mes de enero por presuntos abusos sexuales en los Boy Scouts católicos en 1991 y, posteriormente, fue puesto en libertad bajo fianza. Su abogado explicó que había admitido los hechos de "abuso sexual a menores de 15 años por una persona de autoridad" a un magistrado de la investigación.
El arzobispo de Lyón ha negado que obrara de forma incorrecta, aunque sí ha reconocido "errores en la gestión y en el nombramiento de algunos sacerdotes en un comunicado remitido en abril.
El prelado francés mantuvo una audiencia privada con el Papa Francisco el pasado mes de mayo en el Vaticano. El Pontífice descartó, posteriormente, en una entrevista con el periódico católico 'La Croix' la renuncia del arzobispo.
NUEVO PROTOCOLO PARA CESAR OBISPOS
Precisamente, el pasado sábado, la Santa Sede publicó una carta apostólica del Papa Francisco en forma de 'Motu Proprio' en la que el Pontífice dicta un protocolo para cesar del oficio eclesiástico a los obispos "negligentes" en la protección de las víctimas de abusos sexuales.
En el documento, Francisco recuerda que el "cuidado y protección" que debe brindar la Iglesia como "madre amorosa" hacia sus fieles "debe ejercitarse especialmente a través de sus pastores" y señala que el Derecho Canónico "ya prevé la posibilidad de la cesión del oficio eclesiástico por causas graves".
"Entre esas causas graves se incluye la negligencia de los obispos en el ejercicio de su oficio, en particular en lo referente a los casos de abusos sexuales a menores y a adultos vulnerables, tal como previeron San Juan Pablo II y mi querido predecesor Benedicto XVI", subraya Francisco.
Por ello, decreta que, en primer lugar, obispos y responsables de eparquías u otras comunidades de fieles "podrán ser legítimamente expulsados de su encargo" si de forma negligente han cometido u omitido actos que dañen gravemente a otros (tanto personas como comunidades), "incluso cuando no exista grave culpa moral" en dichos actos, y subraya que, en el caso de abusos sexuales a menores o personas vulnerables, "bastará con una falta grave de diligencia" en el deber de proteger a las víctimas para aplicar dicha pena.
Además, extiende dicha obligación a "los superiores mayores de los institutos religiosos y de las sociedades de vida apostólica de derecho pontificio".
Francisco establece también que en todos aquellos casos en los que haya "serios indicios" de acción u omisión en este sentido, la Congregación de la Curia Romana podrá iniciar una investigación, eso sí, dando aviso al interesado y brindándole "la oportunidad de aportar documentos y testimonios" y garantizando que el obispo "tiene posibilidad de defenderse" conforme a los medios previstos por el derecho.
El documento publicado este sábado contempla que, en aquellos casos en que la congregación "estime oportuna" la cesión del obispo de su oficio tendrá la opción o bien de dictar "a la mayor brevedad" el decreto con dicha medida, o bien de "exortarle fraternalmente a presentar su renuncia en un plazo máximo de 15 días", pasado el cual se emitirá el decreto.
"Como una madre amorosa, la Iglesia ama a todos sus hijos, les cuida y les protege con un afecto muy particular hacia aquellos más pequeños e indefensos: se trata de un mandamiento que Cristo encarga a toda la comunidad cristiana", recuerda el Papa en el 'Motu Proprio'.