Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El caudal del Ebro presenta desigualdades en su cauce

El pantano de Itoiz ha alcanzado la cota 586, la capacidad máxima que la Confederación Hidrográfica del Ebro tiene prevista. El cinco por ciento que queda de capacidad, hasta la cota 588, quedará vacío como margen para posibles situaciones extraordinarias.

La situación en otras zonas de la cuenca del Ebro contrasta seriamente con la de Navarra. Muchas son las caras de preocupación entre los agricultores de Bárdenas, donde lleva más de un año sin llover. La cosecha no ha aguantado los duros tiempos y para regar lo poco que queda, los propios agricultores tienen que turnarse.

En el delta del Ebro, en Tarragona, el escenario es muy similar. Los arrozales van a necesitar el doble de agua para inundarse. El Gobierno catalán va a gastarse 22 millones de euros al mes para llevar agua en barcos cisterna desde Almería.