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Los nuevos casos de colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn crecen cada año un 2,5% en España

La incidencia de las enfermedades inflamatorias intestinales, que incluyen la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn, se ha multiplicado por 10 en España en los últimos 25 años y actualmente se detectan unos 2.000 nuevos casos, con un incremento del 2,5 por ciento anual.
Este aumento es "realmente alarmante" y hace que actualmente haya unas 150.000 personas afectadas en España, según ha destacado Fernando Luca de Tena, responsable de la Unidad de Enfermedad Inflamatoria Intestinal del Centro Médico-Quirúrgico de Enfermedades Digestivas (CMED), con motivo del Día Mundial de estas patologías que se celebra el próximo 19 de mayo.
Los síntomas más frecuentes de sendas patologías crónicas, de origen autoinmune, son diarrea, dolor abdominal, pérdida de peso y cansancio, sensación continua de hacer una deposición (tenesmo), fiebre y náuseas.
Y aunque todavía no hay estudios concluyentes, podría a estar relacionado con la toma de más medicamentos y antibióticos que alteran la flora intestinal de esta población y con el tipo de alimentación, que "suele ser más precocinada que en zonas más rurales, además de la predisposición genética de cada individuo por supuesto", ha indicado Luca de Tena.
Si no se encuentran bajo control médico periódico y tratamiento pueden evolucionar de forma negativa. No obstante, este experto reconoce que los nuevos tratamientos existentes y un pronto diagnóstico consiguen que las lesiones no se agraven y que, por tanto, la fibrosis (exceso de tejido fibroso en un órgano a consecuencia de un proceso de reparación, como por ejemplo, la cicatrización de una lesión) sea menor.
"Esto disminuye el grado de las posibles complicaciones que pueden darse a consecuencia de la enfermedad", aclara el especialista en digestivo.
Ambas se caracterizan por una inflamación de las paredes del colon, pero mientras que en la primera las lesiones tienen forma redondeada y se denominan granulomas no caseosos, en la segunda son úlceras o heridas. Las lesiones pueden ser de tamaño variable, aumentar o disminuir con el paso del tiempo o el tratamiento y estar ubicadas en diferentes zonas del colon.
La nueva generación de fármacos biológicos y la asociación de diferentes tratamientos consiguen mejorar la calidad de vida de los pacientes y, además de evitar la aparición y agravamientos de lesiones, también permite espaciar el desencadenamiento de los brotes.