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Si no lees las condiciones de un wifi público, puedes estar aceptando limpiar retretes

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Un proveedor de wifi público británico ha decidido realizar un experimento para comprobar si la gente que hace uso de estas conexiones públicas lee los términos y condiciones que acepta a la hora de utilizar la red. Sólo una de las personas que participó en el experimento se dio cuenta.

Quedan pocos lugares públicos en el mundo donde no esté habilitado una red wifi para que los usuarios puedan disfrutar de una mejor experiencia navegando por Internet. Pero entre las diferentes condiciones que aceptas para poder hacer uso de esa red se pueden encontrar cosas tan inverosímiles como limpiar retretes o abrazar a perros y gatos callejeros.
Según informa Mashable, un proveedor de wifi público en Reino Unido, Purple, sabe bien el mal uso que los usuarios hacen de estas condiciones, ya que sospechaba que la mayoría de usuarios no leía estos términos. Gracias a un experimento pudieron comprobar que sus sospechas eran ciertas, ya que sólo una persona se dio cuenta de las extrañas exigencias a las que obligaban en las condiciones de uso.
La empresa incluyó entre las condiciones de uso de la red wifi que los usuarios aceptaban realizar 1.000 horas de trabajos comunitarios, entre los que se incluían limpiar retretes públicos en festivales, retirar de los parques de heces de animales, dar abrazos a perros y gatos callejeros, desatascar desagües, despegar chicles de suelo e incluso pintar conchas de caracoles.
En el experimento, que duró dos semanas, participaron 22.000 personas, de las cuales tan sólo una de ellos se percató de las extrañas condiciones.
Purple ha aclarado que no obligará a los usuarios a realizar las tareas que aceptaron voluntariamente. La compañía ha asegurado que la realización del experimento tenía como único objetivo llamar la atención sobre la nueva ley de protección de datos que entrará en vigencia en la Unión europea en 2018.
Según esta nueva norma, las empresas que soliciten nuestros datos personales, deberán obtener primero nuestro “consentimiento inequívoco” para estudios destinados a la mejora de la comercialización de productos.