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El cuidador no profesional supone hasta el 70% del coste anual de la atención de la insuficiencia cardiaca

La figura del cuidador no profesional de enfermos con insuficiencia cardiaca crónica sintomática, que suele ser la propia pareja del paciente, supone un coste total anual de entre el 60 y el 70% del gasto anual ocasionado por el tratamiento de estos pacientes.
Según un estudio publicado en la última edición de la 'Revista Española de Cardiología' (REC), el coste del cuidador no profesional es superior al profesional, ya que representa al año entre 7.772 y 12.870 euros, frente al coste sanitario medio, que es de 4.860 euros, y seguido de los cuidados profesionales, entre 451 y 636 euros.
Este estudio para contabilizar los costes de la atención a estos pacientes se ha realizado en ocho hospitales españoles, donde se ha analizado a un total de 465 enfermos. La insuficiencia cardiaca es una patología es una de las patologías cardiacas más habituales, además de suponer la primera causa de ingreso hospitalario en España, con cerca de 750.000 estancias hospitalarias anuales.
El miembro de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), cardiólogo de la unidad de Insuficiencia Cardiaca y Trasplante del Hospital 12 de Octubre de Madrid y uno de los autores del trabajo, el doctor Juan Francisco Delgado, ha explicado que la novedad del estudio es la evaluación de costes desde una perspectiva social y no sólo sanitaria.
"Es cierto que el cuidador no profesional no recibe esa cuantía económica, pero como miembros de una sociedad debemos ser conscientes de la sobrecarga personal que el cuidado de estos pacientes ocasiona. Además, debemos tener en cuenta la gravedad de la enfermedad, ya que el coste podría duplicarse en los enfermos mas graves", ha explicado.
También hay que tener en cuenta que un paciente ingresado en más de una ocasión supone un coste mayor que uno que haya sido hospitalizado una sola vez. En este sentido, un paciente con sintomatología avanzada llega casi a duplicar los recursos económicos que precisa para su tratamiento.
Sin embargo, no existe un modelo asistencial cardiológico uniforme a la insuficiencia cardiaca por lo que los centros sanitarios generan modelos adaptados a sus disposiciones. "Algunos centros disponen de hospitales de día, habitualmente con soporte de enfermería, que atienden la enfermedad, prescriben tratamiento adecuado, orientan al paciente sobre su autocuidado y cuentan con la revisión de un especialista que controla la medicación para aliviar los síntomas de la insuficiencia cardiaca crónica, evitando ingresos hospitalarios, mejorando la capacidad funcional del paciente y en consecuencia, optimizando su calidad de vida", afirma el doctor Delgado.
Además, el estudio también ha querido reconocer el papel del cuidador como figura esencial en la atención de estos pacientes por lo que debe tenerse en cuenta su coste social, pues la responsabilidad que tienen conlleva problemas en su salud, en su vida profesional y en su vida familiar.
Asimismo, en este estudio se persigue reconocer el papel del cuidador como figura esencial en la atención de estos pacientes y su coste social debe tenerse en cuenta, ya que la responsabilidad que acarrean los cuidadores conlleva problemas en su salud, de su vida profesional, su ocio o su vida familiar".
En la elaboración de este estudio ha participado Juan Oliva, experto en Economía de la Salud y profesor del Departamento de Análisis Económico y Finanzas de la Universidad de Castilla La-Mancha, y se ha contado con los datos del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla de Santander, el Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca de Murcia, el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria de Santa Cruz de Tenerife, el Hospital Universitario Central de Asturias, el Hospital del Mar de Barcelona y el Hospital Infanta Cristina de Badajoz.