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Un delfín salta de un acuario en medio de un espectáculo acuático en Japón

El delfín fue recogido por el personal del acuario. Video: Informativos Telecincotelecinco.es
Desesperado, el delfín Kuru protagonizó un dramático momento al saltar del tanque de agua en el que realizaba, junto a otros delfines, en el Acuario Churaunmi de Okinawa, un espectáculo acuático. Kuru cayó al suelo, de donde fue recogido por sus cuidadores y con ayuda de una grúa que lo devolvió al agua.
Un turista estadounidense que se encontraba entre los espectadores tomó las imágenes, según publica Dailymail.com. Para Ric O'Barry, que ha dedicado parte de su vida a liberar delfines, las fotos muestran la crueldad que sufren los animales cuando viven en cautividad. O'Barry ha presentado un documental sobre la caza de delfines en Japón, 'The Cove', que ganó el Oscar al mejor documental y que se ha estrenado en los cines japoneses después de un mes de protestas y amenazas.
En las imágenes se pueden ver al delfín herido, tendido en el suelo mientras el personal trata de envolverlo, con dificultad, en una alfombra. Los otros delfines del tanque parecen angustiados y se reúnen en la lateral desde el que saltó Kuru.
Para O'Barry, "el hábitat es tan antinatural que les lleva a la dessperación. Quería ponerle fin. ¿Por qué una persona salta de un edificio?", indica.
Hideshi Teruya, encargado de la sección de delfines del parque, ha indicado que Kuru ha sufrido heridas leves y golpes en la cabeza y la aleta, pero que tiene un apetito saludable y come caballa y calamares tras ser devuelto al tanque. Según Teruya, "estaba jugando y saltó por accidente debido al impulso".

Kuru, que significa "negro" en el dialecto local, fue capturado hace seis años en las aguas que rodean Okinawa.
Teruya ha rechazado que el cautiverio sea cruel y ha indicado que el tanque no está abarrotado y que siguen las directrices para los acuarios.
Pero O'Barry señala que esas guías de acuarios son inadecuadas y que los delfines están acostumbrados a recorrer muchos kilómetros al día, no a nadar en círculo y hacer piruetas en los shows.
Además indica que tenerlos en una caja de cemento es cruel porque se les bombardea con sonidos extraños y se les priva de su habilidad sensorial. "Son criaturas libres con una gran cerebro".