Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Las dos familias desalojadas hace dos meses del CETI de Melilla duermen en sus instalaciones, según AI

(Vincular esta información a la anterior sobre el mismo tema)
Amnistía Internacional ha comunicado esta tarde que finalmente, han sido readmitidas en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla las dos mujeres que llevan dos meses viviendo en la calle con sus hijos sirios menores de edad porque fueron expulsadas de las instalaciones al ser inadmitida en España su solicitud de asilo.
Aunque a media tarde una de ellas había vuelto a ser invitada a abandonar las instalaciones con sus hijos de 8 y 10 años, han sido readmitidos los tres en el CETI a última hora, de modo que la mujer y los menores no tendrán que volver a dormir esta noche en la misma tienda de campaña en la que llevan desde noviembre, cuando fueron expulsados del centro.
La organización, que "tras conversación mantenida con el director del centro a lo largo del día" daba a las dos mujeres y sus niños por readmitidos en el CETI, alertó después de que una de ellas había recibido indicación de abandonar el centro.
Se trata de una mujer de origen marroquí, casada con un sirio y madre de un niño de 8 años y una niña de 11 ambos de esa nacionalidad, con los que convivía en una tienda de campaña frente al CETI desde que el pasado mes de noviembre se le inadmitiera su petición de protección internacional.
"Tras las gestiones realizadas por Amnistía Internacional con la Secretaría de Estado y el director del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes de Melilla, la organización confirma a las 19:32h que Latifa Batach y sus dos hijos han sido admitidos en el CETI. Por lo tanto, hoy pasarán la noche en este Centro", informaba después la organización.