Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Más de 200 emigrantes desaparecidos y 20 muertos en un naufragio frente a Libia

Fotografía de archivo del remolcador Ace Asso 22, que ha participado en las labores de rescate tras el naufragio de una embarcación de emigrantes ilegales frente a las costas de Libia. EFE/Archivotelecinco.es
Al menos 214 emigrantes se encuentran desaparecidos en el mar, con muy escasas esperanzas de aparecer con vida, y otros 20 han sido ya encontrados muertos tras el naufragio de una vieja embarcación pesquera de madera con la que pretendían llegar a Italia desde las costas libias.
Según informó hoy a EFE el jefe de la delegación de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en Trípoli, Laurence Hart, en la embarcación de dos niveles con capacidad para 50 pasajeros, se apiñaban 257 emigrantes.
Los guardacostas libios han encontrado los cadáveres de 20 de ellos y conseguido rescatar con vida a entre 21 y 23, pero se desconoce la suerte del resto de los náufragos, cuyas posibilidades de haber sobrevivido son ínfimas.
El barco zozobró unas 50 millas marinas al oeste de Trípoli por lo que se excluye la posibilidad de que los emigrantes hayan podido alcanzar a nado la costa, según fuentes libias.
El responsable de la OIM también dijo a EFE que es "muy incierta" la eventualidad de que aparezca algún naufrago con vida y explicó que las operaciones de rescate de los guardacostas libios han concluido.
En el viejo pesquero de madera viajaban personas de múltiples países de Asia, África del norte y subsahariana.
Entre los ocupantes había indios, pakistaníes, bangladeshíes, somalís, eritreos, egipcios, tunecinos, argelinos y de otras nacionalidades, precisó Hart.
La entrada en vigor a mediados del próximo mayo del acuerdo firmado el pasado febrero entre Libia e Italia para organizar patrullas marítimas conjuntas de control de la emigración ilegal parece haber empujado a cientos de personas a intentar cruzar el Mediterráneo antes de esa fecha.
Los guardacostas libios han perdido el rastro de otros dos barcos que fueron avistados en la zona, aunque se desconoce si se trata de embarcaciones de pesca o de transporte de emigrantes ilegales.
Otro barco de madera, con 356 clandestinos a bordo, estuvo a punto de zozobrar el lunes frente a las costas de El Bouri, cerca de Trípoli, según confirmó Hart e informó hoy el diario libio Oea.
Todos los ocupantes de esta última embarcación pudieron ser rescatados por los guardacostas libios.
Oea indicó que 17 de ellos fueron trasladados a un hospital de Trípoli para recibir atención médica y que los restantes fueron llevados a un centro de acogida de esa capital.
Este último barco fue avistado en dificultades desde una plataforma petrolífera frente a las costas de El Bouari, cerca de Trípoli, cuyos trabajadores dieron aviso a los guardacostas libios, lo que facilitó su rescate.
Los medios oficiales libios todavía no han difundido informaciones sobre estos naufragios, con la excepción del diario Oea, perteneciente a la plataforma de medios de comunicación impulsada por Seif el Islam, hijo del líder libio, Muamar el Gadafi.
Según este diario, los supervivientes del primer naufragio declararon que cerca de 300 ilegales se habían embarcado la noche del pasado sábado desde una playa cercana a Trípoli.
Ante el refuerzo del control en el Estrecho de Gibraltar y en el oeste del Magreb, las costas libias se han convertido en los últimos años en el principal punto de partida de los ilegales que intentan alcanzar las costas europeas.
Miles de habitantes del África negra llegan a Libia tras atravesar el desierto del Sahara y sobreviven como pueden en el país magrebí antes de intentar cruzar el Mediterráneo.
Algunos mueren deshidratados en el desierto antes de poder llegar a las ciudades de la costa libia.
También tunecinos, argelinos, egipcios y nacionales de países asiáticos trabajan en Libia durante meses para poderse pagar el coste de la travesía al otro lado del mar.
Al menos 33.000 personas, la mayoría de África subsahariana, intentaron en 2008 alcanzar Italia, especialmente la isla de Lampedusa, desde el litoral libio, según los datos de la OIM.