Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

¿Cómo se enfrenta Europa al virus del ébola?

Ana Mato, ministra de SanidadEFE

El actual brote de Ébola, que afecta sobre todo a África Occidental, es el más grave jamás registrado. La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo ha declarado emergencia de salud pública de importancia internacional. Hay más de 8300 casos registrados y más de 4000 víctimas mortales. Diez pacientes han sido repatriados a la UE con el virus confirmado o sospechoso y el primer caso secundario de virus del ebola en Europa ha sido el de la auxiliar de enfermería Teresa Romero. Pero, ¿cómo se enfrenta Europa a este virus mortal casi desconocido en Occidente?

El ébola tiene una tasa de mortalidad de hasta el 90 %. En el brote actual es mortal en una media del 60 %.
Sus síntomas aparecen entre dos y 21 días después de la exposición al virus, aunque la mayoría de los pacientes los desarrollan en el plazo de una semana. Los primeros síntomas son fiebre, dolores musculares, debilidad, dolor de cabeza y dolor de garganta. Después le siguen vómitos, diarrea, sarpullido y disfunción hepática y renal. Por último se producen intensas hemorragias internas y externas y fallo multiorgánico.
La enfermedad se transmite por contacto directo con la sangre u otros fluidos corporales (como saliva, orina, secreciones, esperma, heces, leche materna y órganos) de personas infectadas, vivas o muertas. También puede transmitirse a través del contacto sexual sin protección. Los hombres pueden seguir transmitiendo el virus por el semen hasta siete semanas después de la recuperación clínica.  
Los seres humanos también pueden contraer la enfermedad a través del contacto directo con sangre u otros fluidos corporales y órganos de animales salvajes, vivos o muertos, como monos, antílopes selváticos y murciélagos.
No obstante, el ébola no se transmite por el aire y las personas no transmiten el virus antes de presentar síntomas. Tampoco hay pruebas de que los mosquitos transmitan el virus.
¿Qué riesgo hay para los trabajadores sanitarios en las zonas afectadas? ¿Qué apoyo pueden esperar de la UE?
El Ébola plantea el máximo riesgo para los ciudadanos europeos que en estos momentos están presentes en los países afectados, muy especialmente para el personal sanitario y los voluntarios que ayudan a detener la propagación del virus del Ébola.
El Centro Europeo de Coordinación de la Respuesta a Emergencias (CECRE) facilita el transporte de material de ayuda de emergencia a África Occidental y, de ser necesario, financiará y coordinará la evacuación del personal internacional a partir de Liberia, Guinea y Sierra Leona.
La repatriación, ¿es un riesgo para la salud pública de los pacientes de la UE?
El primer caso secundario del virus de Ébola en Europa fue el de la auxiliar de enfermería Teresa Romero, que poco a poco va registrando una leve mejoría. La paciente se ocupaba de los dos misioneros repatriados a España desde África que fallecieron.
Este caso pone de manifiesto que el traer a la UE a pacientes de ébola para su tratamiento no está totalmente exento de riesgos. Sin embargo, el riesgo de contagio se considera bajo por el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades.
¿Debería ser obligatorio los controles de detección del ébola en los aeropuertos europeos?
La posibilidad de viajeros con ébola que vuelvan a la UE antes de caer enfermos o ya enfermos sigue siendo baja, pero no puede descartarse.
Ya se ha establecido el control a la salida en aeropuertos de los países afectados. Se está debatiendo actualmente si existe un valor añadido en el control de entrada de los viajeros que llegan a las fronteras de la UE. Reino Unido ya ha puesto en marcha controles de entrada.
¿Está preparada la UE para más casos de Ébola en Europa?
El Comité de Seguridad Sanitaria de la UE está coordinando el intercambio de información y la coordinación del nivel de preparación, en respuesta al virus del Ébola en la UE. Así, ha activado redes para garantizar la seguridad de las instalaciones hospitalarias; ha activado redes de laboratorios de alta seguridad para garantizar que todos los Estados miembros puedan acceder a dichos laboratorios; ha visado información para los viajeros; ha aprobado mensajes clave para los medios de comunicación; ha trabajado sobre procedimientos para los aeropuertos y las autoridades sanitarias y ha aprobado una definición de casos, que permitan la identificación de los casos de Ébola en la UE.
¿Hasta qué punto están los países de la UE bien equipados para tratar a un paciente con enfermedad del Ébola?
Según el análisis por el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades de la información facilitada por las autoridades nacionales, la mayoría de los Estados miembros parecen estar bien preparados. La mayor parte de los retos se refieren a la evacuación desde los países afectados y el tratamiento en los países afectados.
Es posible que se planteen nuevos retos a algunos Estados miembros en el acceso a las instalaciones de tratamiento, el transporte de pacientes, la disponibilidad de laboratorios, los conocimientos especializados y los recursos. Con espíritu de solidaridad, el CSS está coordinando la puesta en común de determinados recursos clave que los Estados miembros han ofrecido poner a disposición de otros países en caso necesario. Estos incluyen las ofertas de ayuda en la evacuación médica, el tratamiento y las instalaciones de diagnóstico.
¿Podría el Ébola alcanzar las mismas proporciones en Europa que en África occidental?
Esto sería muy improbable, en primer lugar, a causa de las condiciones específicas para la transmisión del virus del ébola, es decir, un contacto directo con los fluidos corporales de pacientes sintomáticas.
¿Existe una medicina o vacuna para la enfermedad de Ébola?
Actualmente no existen tratamientos autorizados o demostrados contra la enfermedad. La OMS y otros organismos trabajan para determinar qué tratamientos podrían ser viables.
En el ámbito de la investigación, la Comisión se propone movilizar rápidamente fondos para respaldar los ensayos clínicos sobre posibles vacunas y terapias.