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Siete de cada diez españoles consideran que la familia está entre poco y nada reconocida, según un estudio

Los españoles apuestan por acoger a los refugiados aunque el mercado laboral no pueda asimilarles
Siete de cada diez ciudadanos consideran que en España, el papel de la familia se reconoce poco o nada a nivel público y legal, según el barómetro publicado este lunes por The Family Watch que indica, además, un deterioro de esta percepción: en 2015 quienes lo pensaban eran el 39,4 por ciento de los encuestados.
Así se desprende de este barómetro, el quinto que elabora la organización y que se basa en 500 entrevistas, presentado este lunes por la directora General en The Family Watch, María José Olesti y su responsable del área socioeconómica, Gonzalo Sanz-Magallón, en una rueda de prensa junto al presidente de GAD3, Narciso Michavila y el presidente de Fundación Madrid Vivo, Carlos de la Mata.
"Se ha producido un cambio muy significativo en cuanto al reconocimiento de la familia, no sabemos si por la campaña electoral, pero el año pasado, la mayoría de los hogares encuestados veía mayor interés por este asunto y en este momento, siete de cada diez consideran que el reconocimiento público y legal de la familia es poco o ninguno", ha señalado Michavila.
Según ha explicado, "la familia como valor no reconoce ideologías, religiones ni territorios" porque "es un valor transversal", aunque reconoce que de haber ya un gobierno formado en el momento de realizar esta encuesta, que se hizo después del 20D, quizá "habría influido algo de ideología" y los valores podrían haber sido "ligeramente distintos".
Con todo, el resultado muestra a su juicio una percepción social extendida que tiene que ver con el que "va a ser el principal problema de la Legislatura" y es conseguir revertir la tendencia negativa de la natalidad. "O se presta más atención a la familia para que vuelva a haber más nacimientos o vamos a tener un problema serio", ha destacado.
Para Olesti, "pese al esfuerzo que se ha hecho con el Plan Integral de Apoyo a la Familia", para avanzar "se necesitan políticas más firmes, sólidas y que ayuden a mejorar la baja tasa de natalidad". "Se hace cada vez más necesario un Pacto de Estado por la Familia para que pueda desempeñar la función social que se le asigna", ha añadido.
Por otra parte, el barómetro pregunta sobre la descendencia en un universo en el que el 78% tiene hijos y apunta que un 18% quiere tenerlos o tener más, mientras el 78,4% no quiere hacerlo. El año pasado quienes decían querer hijos eran el 14% y un 20,7% en 2014.
Sobre la educación de los hijos, el trabajo indica que casi la mitad de los encuestados se ven "afectados" por una "escasez de recursos para pagar una mejor educación" y un 42,7% adolece de tiempo suficiente para dedicarles. El 85,9% de estos padres nunca ha recibido formación sobre cómo educar a los hijos y casi nueve de cada diez, no están interesados en hacerlo.
MÁS OPTIMISMO ECONÓMICO
El barómetro de este año aborda temas dispares como la situación económica de las familias en España y su percepción de la misma a corto plazo, la presencia de las TIC en las relaciones intrafamiliares o su opinión sobre la acogida de los refugiados.
Sobre el primer asunto, revela que el 64,2 por ciento de los encuestados considera la situación económica muy mala, 16 puntos menos que el año pasado, mientras son un 19,2 por ciento quienes hacen el mismo diagnóstico de su economía familiar, algo que compartían el 34,9 de las personas preguntadas en 2015.
"No es que hayamos pasado ya a una fase optimista, pero el año pasado veíamos que se iba abandonando el hoyo y 2015 se convirtió en un punto de inflexión en la percepción de las economías familiares, pasando de ser el 90% al 64% las familias que califican como mala la situación general, y en los hogares, por primera vez los que ven su economía como buena superan a aquellos que la ven mala", explica Michavila.
Para el grupo más amplio de encuestados, el 31,2% la situación económica dentro de un año será igual que ahora, aunque un 30,2 por ciento opina que mejorará. Sobre su propia situación, el 53% cree que se mantendrá, mientras un 24,2% vaticina mejoras y un 14,4%, un empeoramiento, lo que supone que "se acentúan", en palabras del sociólogo, los optimistas.
Asimismo, el 52,6 dice que su calidad de vida se ha mantenido igual durante el último año frente al 33,6% que la ha visto empeorar, y el 48,8 ve también estable su poder adquisitivo, cuando un 40,4 por ciento opina que ha menguado.
En esta línea, los grupos más amplios de los encuestados dicen que realizan el mismo esfuerzo económico que hace un año para costear servicios básicos como el transporte (47,4%), la ropa (52,2%), la salud (55,4%), la vivienda (48,4%) y la educación (40%), aunque cuando se trata de alimentación, la mayoría (55,6%) opina que ahora tiene que hacer más esfuerzo que antes. "El coste de la educación es lo que más ha crecido en la cesta de la compra estos años", ha apostillado Michavila.
LAS TIC EN FAMILIA
Más de la mitad de estas personas han utilizado alguna vez los grupos de Whatsapp para comunicarse con sus familiares, en detrimento del email, que un 46,6% nunca ha empleado para ese fin, y del Skype, inútil para el 45 por ciento.
Sin embargo, el grupo más amplio, un 44,6%, coincide en que las TIC "empeoran" las relaciones familiares, percepción que ha crecido diez puntos en un año, frente al 29% que cree que las mejoran y al 23,2% que las ven inocuas.
ACOGIDA DE REFUGIADOS
Por último, el informe destina un apartado a la percepción sobre la acogida de refugiados y concluye que el 64,6 por ciento de los españoles son favorables a ella, aunque el 53,8 por ciento considera que el mercado laboral "no podría asimilarles".
Aprender el idioma, "respeto a los usos y costumbres del país de acogida" y reunificación familiar son para nueve de cada diez, las claves para su integración. El 75,7 por ciento señala además como condición, un empleo digno.