Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Los obispos españoles convocan este viernes una jornada de ayuno y oración

La Conferencia Episcopal Española (CEE) ha convocado para este viernes 22 de enero una jornada de ayuno y oración, con motivo de la puesta en marcha del nuevo Plan Pastoral de los obispos para los próximos cinco años (2016-2020), con el que quieren dar un nuevo impulso evangelizador a la Iglesia en España, recuperar a los bautizados no practicantes, sacar de la tibieza a los católicos conformistas y atraer a los ateos.
Así, coincidiendo con el comienzo del Plan Pastoral, que fue presentado recientemente en la sede de la CEE, los obispos invitan a todos los sacerdotes, religiosos y laicos a que ayunen y recen durante el próximo viernes.
Se trata de una iniciativa puntual sin vocación de continuidad los próximos años, según han explicado a Europa Press fuentes de la CEE, que se convoca a modo de jornada de apertura del Plan Pastoral para pedir la ayuda de Dios en la tarea misionera que les aguarda en los próximos años y, concretamente, en 2016, cuando llevarán a cabo un proceso de revisión.
"Somos conscientes --y estamos persuadidos-- de que para evangelizar es preciso renovar nuestro encuentro personal con Jesucristo", subrayan los prelados.
La nueva hoja de ruta de los obispos para los próximos cinco años se dirige a tres tipos de personas: a los cristianos practicantes, pero rutinarios y conformistas; al "gran número" de cristianos bautizados no
practicantes, influidos en su conducta y pensamiento por el secularismo; y a los ciudadanos que no han recibido el anuncio de Jesucristo y viven "en un eclipse de Dios".
El objetivo del Plan es realizar una "conversión misionera" de la Iglesia española en línea con la llamada de los últimos papas y, especialmente del Papa Francisco que propone "una nueva etapa evangelizadora marcada por la alegría".
Para conseguirlo, los obispos se han marcado diferentes propósitos para cada uno de los próximos años. Así, en 2016 revisarán todas las acciones que realizan, como actividades pastorales y costumbres, que ya no presten el mismo servicio que antes. En 2017 intentarán impulsar las vocaciones al sacerdocio, a la vida consagrada y al laicado cristiano. En 2018 revisarán el modo de transmitir la Palabra de Dios. En 2019 revitalizarán el domingo y en 2020 reforzarán la caridad en la Iglesia.