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Las evaluaciones en Primaria "son positivas pero se han desarrollado mal", según la experta en educación Carmen Pellicer

Pide "romper el tabú de que no hay profesores buenos y malos" porque "hay que ayudar a los que lo hacen mal"
Las evaluaciones externas en sexto de Primaria "son positivas" pero la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa "ha desarrollado mal" estas herramientas, entre otras cosas porque "se ha roto el principio crítico de confidencialidad de los centros" y no se ha aclarado "cómo se manejan e interpretan los datos", según la experta en educación Carmen Pellicer.
"¡Claro que creo en las evaluaciones externas, son un testeo de cómo va el sistema!", ha expresado la educadora y autora del 'Libro blanco de la profesión docente' durante el encuentro Diálogos de Educación organizado por la Confederación de Padres de Alumnos (COFAPA).
Pellicer ha abogado por el sistema de evaluaciones pero ha incidido en la necesidad, en primer lugar, de definir claramente los "objetivos de excelencia" hacia los que se quiere encaminar a los profesores. Según ha explicado, hay "distintas formas" de ser buen profesor, pero es conveniente "tener claro hacia qué parámetros de excelencia se quiere acompañar a los profesores". También ha hecho hincapié en la importancia de elaborar un "modelo de usos de datos" procedentes de las evaluaciones que elimine la "incertidumbre" que ha generado la implantación de estas pruebas.
Además, ha subrayado que el papel de las evaluaciones no ha de servir para hacer de "juez" del trabajo que realizan los profesores y los centros educativos, sino que debería emplearse una perspectiva de "entrenador". "Para el entrenador, si sus jugadores están fallando hay que cambiar la jugada. Es un cambio de cultura importante".
Por eso, ha explicado que si un colegio obtiene unos resultados que le sitúan en el percentil más bajo "no hay que darle su nota en el percentil" sino que hay que entregarle "una batería de propuestas para estar el año siguiente en el percentil más alto".
ROMPER EL TABÚ DE EVALUAR A LOS PROFESORES
Desde esta misma óptica, ha reivindicado la necesidad de "romper el tabú de que parece que no se puede decir que hay buenos y malos profesores" para lo cual ha defendido la importancia de evaluar a los docentes e incrementar el apoyo y el acompañamiento, especialmente durante los primeros años de ejercicio, así como reformar el sistema retributivo para que "los buenos profesores no dejen las aulas para poder pagar la hipoteca" o implantar un "MIR para profesores", tanto para le Educación Pública como para la Concertada y Privada.
En lo referente a las evaluaciones, ha indicado que "no se trata de que los estudiantes evalúen y califiquen al profesor como si fuera una asamblea sino las metodologías de enseñanza" y ha incidido en la importancia del 'coaching' y el asesoramiento a los docentes para ayudarles a mejorar sus competencias en el aula.
"De puertas para dentro del aula parece que el profesor es Dios y eso tiene que cambiar. Creemos que el cambio en la educación pasa por el cambio interno en las aulas y eso pasa por abrir muchas puertas --ha explicado--. El problema no es solo cómo escoger profesores sino cómo hacer que los que lo hacen mal lo hagan bien."
Por ejemplo, asegura que "muchos profesores empiezan a trabajar sin haber visto a buenos docentes dando clase", pese a las prácticas que realizan para poder ejercer la docencia. "Cómo está organizado el 'practicum' deja mucho que desear, porque muchas veces miran pero no ven." Por ello, ha abogado por que durante los primeros años de ejercicio de los profesores "se reduzca la carga lectiva a un 30%" para que el resto del tiempo los profesores puedan dedicarse a aprender de otros profesores.
También señala la necesidad de ampliar el 'coaching' en las sesiones de evaluación porque "no se puede ver a un profesor presumiendo de haberse cargado al 70%" de los estudiantes. "No hay un 70% de alumnos tontos. Por un silogismo aristotélico clásico, el tonto es el profesor", ha asegurado.
Por otra parte, de cara a conservar a los buenos profesores en las aulas, ha puesto el acento sobre la necesidad de solucionar el "serio problema en cuanto al sistema de remuneración del buen docente" para lo que ha defendido un incremento de las retribuciones a los profesores con mejor desempeño.
"Hay que impedir que los buenos profesores quieran abandonar el aula para dedicarse a la gestión por el complemento salarial que supone. La hipoteca es muy cara", ha advertido.
IMPLANTAR UN 'MIR' PARA PROFESORES Y CONFIAR EN ELLOS
Pellicer ha defendido la propuesta de implantar una prueba de acceso a la profesión docente similar al MIR dirigida tanto a los profesores que quieren acceder a la educación pública como para la concertada y la privada.
"Cuando uno va al cardiólogo, lo pague él o se lo paguen, lo que quiere es garantizar que el médico sabe de cardiología", ha ejemplificado la experta en educación, que ha recordado que la educación "no es patrimonio del Estado sino patrimonio público" y debe ser "responsabilidad de toda la sociedad".
En este sentido, ha asegurado que existe "bastante consenso" en torno a esta medida, que cuenta con el apoyo de Ciudadanos y PSOE, aunque ha advertido de que "sería costoso".
Asimismo, ha pedido "más autonomía" para los profesores, especialmente en la etapa de Primaria, en la que cree que el aprendizaje debería ser más competencial y los currículums deberían prever un nivel de autonomía de al menos el 60%. "No tiene sentido pretender legislar hasta la coma si hay que dedicarle 15 minutos al Miño y diez al Guadalquivir", ha criticado.
DEBERES SÍ, PERO NO COMO HASTA AHORA
Igualmente, considera "imposible" legislar por ley "cuántas horas se deben dedicar a los deberes" porque "hay alumnos que para hacer un ensayo necesitan media hora y otros que necesitan cinco".
Sin embargo, ha subrayado que "no hay que mandar muchos deberes" porque los estudiantes pasan suficiente tiempo en el centro para desarrollar los contenidos académicos, del mismo modo que incide en que "no se puede consentir que los deberes sean el trabajo que no se ha acabado en clase".
Aún así, ha abogado por los deberes como una oportunidad de aprendizaje mediante "experiencias que no se pueden tener en el aula", como las relacionadas con la capacidad de interrelacionarse, "por ejemplo, haciéndole una entrevista a la abuela". "Es necesario que puedan tener experiencias de aprendizaje fuera de los ámbitos de trabajo, pero eso no significa que tenga que estar la madre del alumno explicándole los problemas de ecuaciones".
En todo caso, en lo que ha insistido particularmente es en la importancia de que los niños lean fuera de las aulas. "Los niños tienen que leer --ha insistido--. El cambio que se produce cuando leen en su capacidad de pensamiento crítico, de desarrollo narrativo y lingüístico es espectacular".