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La exposición a productos químicos y sustancias genera un centenar de enfermedades laborales al año en Navarra

El Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra ha celebrado una jornada sobre seguridad y salud en el uso de productos químicos
Navarra registró el pasado año un total de 126 casos de enfermedad profesional relacionados con el uso de productos y sustancias químicas en el trabajo. De esta cifra, 37 fueron enfermedades directamente relacionadas con la exposición a riesgos químicos, otros 25 casos lo fueron por inhalación de sustancias y otros 64 por contacto dérmico.
Estos son algunos de los datos expuestos en una jornada organizada por el Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra sobre la seguridad y la salud en el uso de productos químicos en el trabajo, con motivo de la celebración ayer del Día Mundial de la Seguridad y la Salud. El objetivo de la sesión era mejorar la gestión de los riesgos por exposición a este tipo de sustancias. A ella han asistido alrededor de 150 técnicos de prevención, representantes sindicales, empresarios y directivos.
Las ponencias han versado sobre enfermedades profesionales derivadas del usos de agentes químicos; la gestión del riesgo químico en las empresas, así como sobre los reglamentos vigentes en la materia, actuaciones de inspección, o métodos cualitativos de evaluación, ha informado el Gobierno foral en una nota.
A lo largo de la jornada se ha puesto de manifiesto la necesidad de adaptar la vigilancia de la salud y métodos de evaluación hacia sustancias únicas, no a mezclas de sustancias que es lo habitual. También se ha aludido a la dificultad de reconocer los efectos de riesgos emergentes, como son las nanopartículas.
INFORME SOBRE RIESGOS QUÍMICOS
Los contenidos de esta jornada formativa se alinean con un informe elaborado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre la seguridad y la salud en el uso de productos químicos en el trabajo en el que se insiste en la necesidad de una gestión racional de este tipo de sustancias, buscando un equilibrio entre los beneficios de su utilización y las medidas de prevención y control para limitar sus efectos adversos en los seres humanos y en el medio ambiente.
El informe señala que los productos químicos son esenciales para la vida y sus beneficios, generalizados: desde los pesticidas que mejoran la cantidad y calidad de la producción alimentaria, hasta los fármacos que curan enfermedades o los productos de limpieza que ayudan a establecer condiciones de vida higiénicas; igualmente, son parte de muchos procesos industriales. El dilema viene de los riesgos asociados con la exposición a estos productos químicos, que puede producir efectos adversos en la salud de los trabajadores y en el medio ambiente: carcinogenecidad, inflamabilidad, contaminación o toxicidad, entre otros.
El control de la exposición a los agentes químicos en el lugar de trabajo, así como la limitación de las emisiones al medio ambiente, son tareas que administraciones, empleadores y trabajadores deben esforzarse en abordar.
Para lograrlo es necesario el diseño e implantación de estrategias que, en un primer paso, aborden aspectos como: identificación de qué productos están presentes; clasificación según sus riesgos para la salud; y elaboración de etiquetas y fichas de datos que permitan transmitir información sobre los riesgos y las medidas de protección asociadas.
El segundo paso es evaluar la manera en que los productos son utilizados y qué exposiciones resultan de su uso. Una vez que los peligros se han identificado, clasificado, comunicado y el riesgo evaluado, el último paso consiste en utilizar toda esta información para diseñar un programa adecuado de prevención y protección para el lugar del trabajo. Este programa incluye varios tipos de medidas de prevención: instalación y uso de controles de ingeniería, sustitución por productos químicos menos peligrosos; y el uso de protección respiratoria y otros equipos de protección personal.
A estas medidas se pueden añadir otras que respalden y mejoren estos controles como el seguimiento de las exposiciones, la información y capacitación para los trabajadores expuestos, el registro, la vigilancia médica, la planificación de emergencia y los procedimientos para los desechos, ha añadido el Ejecutivo.