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Diez muertos en las favelas de Río de Janeiro ocupadas por 300 policías

Los sucesos ocurrieron esta mañana, cuando los policías ocuparon las peligrosas barriadas de Coréia, Taquaral, Rebu y Vila Aliança para hacer cumplir órdenes judiciales de prisión contra presuntos narcotraficantes. EFE/Archivotelecinco.es
Un operativo policial ejecutado por más de 300 agentes en varias favelas de la deprimida zona oeste de Río de Janeiro dejó hoy diez sospechosos muertos, dos de ellos menores de edad, y siete detenidos, informaron las autoridades.
Los sucesos ocurrieron en la mañana cuando los policías ocuparon las peligrosas barriadas pobres de Coréia, Taquaral, Rebu y Vila Aliança para hacer cumplir órdenes judiciales de prisión contra presuntos narcotraficantes.
Cinco de los sospechosos muertos, identificados como miembros de una banda armada financiada por el tráfico de drogas, estaban escondidos en una casa, en la que recibieron a tiros a los policías, según la versión policial.
Otros dos fallecidos, también identificados como delincuentes, perdieron la vida en los tiroteos que ocurrieron durante la ocupación.
Los últimos tres muertos, supuestos narcotraficantes armados, fueron abatidos horas más tarde, cuando intentaban regresar a la zona y se encontraron de forma inesperada con agentes, que estaban dejando la zona.
Dos de los fallecidos eran adolescentes de quince y dieciséis años de edad, según la policía. A excepción de un hombre de 37 años, el resto de víctimas eran jóvenes de entre 18 y 24 años.
Siete personas fueron arrestadas y además, se confiscaron siete pistolas, un revólver, dos granadas, dos aparatos de radio y una cantidad de cocaína que no fue precisada.
Una mujer de 43 años, vecina de una de las barriadas pobres, recibió una herida de bala en el glúteo y tuvo que ser atendida en un hospital cercano.
Los agentes de varias comisarías de la Policía Militar y la Policía Civil tuvieron el apoyo de al menos un helicóptero, dos vehículos blindados y decenas de patrullas y motos.
Unas diez escuelas y tres guarderías de la zona cerraron sus puertas y los niños fueron enviados a sus casas, durante la operación que provocó trastornos en el comercio y el tráfico en la zona, según la información.