Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Nueve de cada diez de las gafas de sol vendidas en centros no sanitarios dañan la vista

Muchas de las gafas de sol no cumplen los estándares sanitarios. Foto: Archivo.telecinco.es
El 93% de las gafas de sol vendidas en centros no sanitarios dañan la vista, según un estudio elaborado por el Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas de España, que detalla que el 45% de estos productos provoca "visión defectuosa", el 26% "no puede ser utilizado para conducir" y el 57% "provoca desviaciones oculares indebidas".
En este sentido, el 40% de las gafas de sol vendidas en España provienen del 'top manta', lo que supone un "riesgo importante" para la salud visual, según el estudio. En concreto, las lesiones oculares más comunes derivadas de una "mala protección" son las cataratas, la queratitis e incluso la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), la causa más común de ceguera a partir de los 50 años en los países occidentales.
El precio y el diseño son "factores determinantes" a la hora de adquirir unas gafas de sol, que se renuevan "fundamentalmente por motivos estéticos", mostrando "su clara relación con la moda", informó Multiópticas. De hecho, el 26 por ciento de los usuarios de gafas de sol sin graduación las renuevan una vez al año, afirmaron.
Por otra parte, los especialistas recuerda que la salud visual en los niños es "especialmente vulnerable", ya que antes de los 18 años reciben un 80% de la radiación dañina para su visión futura, y es a esa edad cuando el cristalino termina de formarse. También hay que "extremar las precauciones en la montaña", advirtieron.
"Por cada mil metros de altura el efecto dañino de la radiación solar aumenta un 15%, por lo que practicar deportes de nieve sin la protección adecuada puede provocar quemaduras en la córnea, en la retina y en el cristalino, así como la aparición prematura de cataratas", explicaron desde Multiópticas.
Así, algunos dolores intensos de cabeza y conjuntivitis "están producidos directamente por la utilización de gafas que no disponen de los filtros adecuados" para evitar el paso de la radiación ultravioleta a los ojos. Estas lesiones no aparecen enseguida, sino después de algunos años, y "en la mayoría de los casos son irreversibles", afirmaron.