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La grabación de seguridad evidencia la puñalada que mató a Carlos Palomino

El soldado está a día de hoy en la cárcel, aunque pendiente de juicio. En el vídeo resultante de las imágenes de las cámaras del metro, el ultra de 23 años le asesta a Palomino una puñalada en el corazón, que le causó una perforación de 7 centímetros en el ventrículo izquierdo y que lo dejó muerto en el acto poco después de haber subido en la parada de Legazpi. Los sanitarios atendieron una decena de personas por cuchilladas y traumatismos además de Carlos, por quien ya no pudieron hacer nada para salvar su vida. El revuelo se convirtió en una persecución en el metro que acabó con el arresto de Estébanez de las Heras en el lugar de los hechos. 
El suceso originó en su día infinidad de reacciones, como concentraciones y manifestaciones en Madrid y en otras ciudades españolas, y en 2009 siguen convocándose en su recuerdo. "Carlos, hermano, nosotr@s no olvidamos" es uno de los lemas de las últimas manifestaciones antisistema. El movimiento neonazi tampoco olvida, pero se solidarizan con su colega Josué Estébanez: "Carlos Palomino, devuelve el cuchillo". El fiscal pide para el militar 29 años de condena, 17 años por el asesinato de Palomino y 12 más por el homicidio del compañero de Carlos que recibió dos puñaladas en las costillas.
Más de 3.000 personas, entre amigos, compañeros, familiares y miembros del colectivo antifascista madrileño se manifestaron en el primer aniversario de la muerte de Palomino en noviembre de 2008. Mavi Muñoz, su madre, señaló que su hijo no se ha convertido en un mártir, pero sí un ejemplo cuya muerte ha propiciado que "se hiciera más visible" el colectivo antifascista, que "lucha pacíficamente". La asociación que ha creado Muñoz ha pedido este abril la dimisión de Soledad Mestre, delegada del Gobierno en Madrid, por autorizar marchas neonazis en la capital.