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Si eres homosexual no quiero tu sangre

Pascal Smet ha reabierto la polémica en torno a la donación de sangre en Europa. Francia, Alemania, Holanda, Andorra, Reino Unido o la propia Bélgica impiden la donación a gays y lesbianas. Sus cuestionarios previos advierten: si usted realiza prácticas homosexuales debe abstenerse de donar. Algo "absurdo" para Martín Manceñido, presidente de la Federación española de Donantes de Sangre (Fedsang), quien señala que sólo pretenden ahuyentar este colectivo o que la gente mienta.
"Las prevenciones siempre son buenas, pero las homófonas son ridículas", sentencia Manceñido. Toda la sangre donada pasa unos controles de calidad que garantizan que no se transmita ningún tipo de enfermedad, tales como hepatitis, VIH o sífilis.
En España, las asociaciones de Gays y lesbianas ponen el grito en el cielo. El presidente de la Federación Española de Gays, Lesbianas y Transexuales (FELGLT), Antonio Poveda, considera increíble que un "país tan avanzado en cuanto a los derechos de los homosexuales mantenga tal prohibición". "Hay que deshacerse de una vez por todas del término grupos de riesgo", sentencia.
Entre los impedimentos que hay en España para la donación figura haber mantenido relaciones sin preservativo, pero jamás se pregunta a los donantes que tipo de comportamiento sexual mantienen, señalan desde Cruz Roja. "La legislación española es la más racional porque no se considera, ni se excluye a ninguna persona por ser homosexual", puntualiza el presidente de la Fedsang.
Por eso muchos colectivos de gays y lesbianas europeos argumentan con la ley española en la mano su lucha contra esta discriminación. La Asociación Internacional de Gays y Lesbianas (ILGA) trabaja para reclamar a Bruselas que la legislación de la UE impida la exclusión de los donantes homosexuales.
Igualmente, un colectivo francés estudia la posibilidad de viajar a España para donar sangre en señal de protesta. Quieren evitar que rechacen su ayuda por su condición sexual.