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Al menos 26 humedales están gravemente amenazados en España y el 64% de los que había en España han desaparecido

Al menos 26 humedales en España están "gravemente amenazados" y exige medidas extraordinarias para su conservación, al tiempo que recuerda que el 64 por ciento de los que había en 1900 han desaparecido.
Con motivo del Día Mundial de los Humedales, que se celebra este martes, la organización destaca que los humedales son ecosistemas esenciales para la supervivencia de los seres humanos y de otros muchos animales.
En este contexto, recuerda que los humedales aportan agua dulce, garantizan el suministro de alimentos, mantienen la biodiversidad, protegen de las inundaciones y almacenan dióxido de carbono, al tiempo que son esenciales para "muchas" actividades económicas.
Ecologistas en Acción prevé que el 35 por ciento de la población mundial estará directamente afectada por la reducción del suministro de agua. De este modo, critica la "actitud errónea" de considerar a los humedales como terrenos baldíos.
Además, señala que en España ha desaparecido aproximadamente el 60 por ciento de la superficie ocupada por lagos y humedales, que siguen dañándose y desapareciendo por la actividad humana como dragados, vertidos, contaminación, desecación, construcción de infraestructuras, desarrollos urbanísticos, caza, especies invasoras, etcétera.
Las principales amenazas de la actualidad para los humedales son, entre otras, el cambio de los usos del suelo por la presión agrícola, la urbanización y la alteración de su régimen hídrico, especialmente por sobreexplotación de los acuíferos; la contaminación; las especies invasoras y el impacto del cambio climático.
Por ello, considera "imprescindible" que las administraciones presten atención necesaria a la conservación de los ecosistemas acuáticos; evitando la construcción de desarrollos urbanísticos e infraestructuras; que se regulen y vigilen las actividades agrarias en el entorno de los humedales; la mitigación y adaptación frente al cambio climático; impedir la sobreexplotación; aumentar la vigilancia y la denuncia de vertidos y caza furtiva así como un reconocimiento público de su importancia ecológica.
En concreto, los humedales más amenazados son: Saladas de Monegros (Huesca, Zaragoza y Teruel); Laguna del Cañizar (Teruel); Humedal de las Turberas del Padul (Granada); Parajes Naturales ríos Palmones y Guadiaro (Cádiz); Laguna de La Janda (Cádiz); Salar de Los Canos en Vera (Almería); Nacimiento de Los Molinos del Río Aguas en Sorbas (Almería); Humedal de la Ribera de la Algaida, Roquetas de Mar (Almería); Laguna de Tarelo (Cádiz); Lagunas de Bonanza (Cádiz); Laguna del Cortijo Viejo (Córdoba); Laguna Grande (Jaén); La Laguna de Medina (Cádiz); Delta del Ebro (Tarragona); Delta del Llobregat (Barcelona); Embalse de Castrejón (Toledo).
Finalmente, están también gravemente amenazados la Reserva de la Biosfera de la Mancha Humeda: Ruidera y Tablas de Daimiel (Ciudad Real); Marismas de Txingudi (Guipúzcoa); Humedal de la Vega de Lamiako (Vizcaya); Humedal de Urdaibai (Vizcaya); Los Estragales Pinto (Madrid); Humedal de San Galindo (Madrid); Complejo lagunar de Velilla de San Antonio (Madrid); La Balsa de Pulguer (Navarra); Cuadro de Santiago (Castellón); Saladar de Agua Amarga (Alicante).