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Se elevan a 50 los inmigrantes que entran en Melilla en "saltos planificados" a la misma hora a lo largo da frontera

Unos 50 inmigrantes de origen subsahariano han conseguido entrar en Melilla a primeras horas de este lunes en una serie de saltos simultáneos "planificados" en distintos puntos de los nueve kilómetros de perímetro fronterizo para dividir el dispositivo policial y así tener más posibilidades de acceder a la ciudad española.
Según han informado a Europa Press fuentes policiales, las intentonas se han producido a partir de las 07,30 horas y los inmigrantes han usado "nuevas técnicas de ataque", como lo ha definido la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), con el uso de calzado provistos de clavos en sus suelas para superar la malla antitrepa, la "cortina metálica" que instaló en mayo el Ministerio del Interior en la alambrada para que los indocumentados no puedan meter los dedos para escalar la valla y que había frenado de manera importante los accesos irregulares.
La mayoría del medio centenar de inmigrantes que ha logrado pasar a Melilla lo ha hecho por la zona del Dique Sur y han pasado a la carrera por el Paseo Marítimo, donde se han ido despojando de dicho calzado con clavos y de ropa, mientras se dirigían al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) al grito de "bosa, bosa" (victoria, victoria).
Con esta entrada, la cifra de acogidos en esta instalación es de unos 1.250 --de ellos la mitad sirios--, cuando su capacidad óptima es de 480, lo que ha obligado a colocar literas y tiendas de campaña para poder atender a todos los 'sin papeles' que llegan, con manutención, alojamiento y sanidad en régimen abierto, mientras se resuelve sus expedientes de expulsión y, en caso de no ser posible, su traslado a la Península.
Esta entrada se ha registrado después del intento registrado el día 15, protagonizado por unos 300 subsaharianos, que se saldó con la entrada de 11 inmigrantes y 10 heridos, de ellos cinco indocumentados y otros cinco guardias civiles, uno de ellos un sargento que recibió la "patada" de un subsahariano en la cabeza, cayendo desde una altura de cinco metros.