Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La interpretación de los marcadores tumorales permite identificar precozmente recaídas en distintos tipos de cáncer

La valoración adecuada de los nuevos marcadores tumorales (MT) así como de los más antiguos, permite aumentar la eficacia diagnóstica, disminuir la ansiedad de los médicos o pacientes solicitantes y reducir el número de repeticiones y exploraciones innecesarias, según han asegurado diversos expertos con motivo del 'Curso sobre utilidad clínica de los MT en el cáncer'.
"Interpretar y determinar adecuadamente los MT resulta una tarea delicada, ya que influyen muchos factores que pueden hacer que dos resultados similares tengan significados clínicos distintos. Se debe llevar a cabo de forma adecuada, ya que son resultados que pueden crear alarma en los pacientes y médicos; de ahí que una correcta valoración de los mismos permita evitar malas interpretaciones y colaborar en un diagnóstico más eficiente y veraz", ha comentado el presidente de la Comisión de Marcadores Biológicos del Cáncer de la Sociedad Española de Bioquímica Clínica y Patología Molecular (SEQC), Rafael Molina.
En este sentido, prosigue, hay que tener en cuenta que los "mejores resultados" se obtienen gracias al trabajo en equipo, médicos y laboratorio. "Con gran frecuencia los falsos positivos se asocian a situaciones fácilmente detectables. Tenerlos en cuenta e informar al médico es con mucha frecuencia posible, y ayuda a evitar interpretaciones erróneas; por ello un correcto uso de los marcadores no solo permite hacer un trabajo más eficiente sino que contribuye a que los expertos en laboratorio clínico participen en la ayuda del manejo del paciente neoplásico", ha apostillado el doctor Molina.
De hecho, el empleo de los MT exige por parte del laboratorio un esfuerzo importante de colaboración con la clínica, esto se debe a que muchos médicos no son expertos en la interpretación de un resultado analítico, o lo son en una determinada especialidad, lo que puede hacer que interpreten erróneamente un resultado.
En este sentido, el experto ha recordado que el profesional del laboratorio es una pieza fundamental al valorar todos los aspectos técnicos, así como la situación clínica del paciente.
LOS MARCADORES TUMORALES Y EL DIAGNÓSTICO PRECOZ
En la actualidad existen más de 20 parámetros que pueden considerarse marcadores tumorales. Junto al seguimiento y valoración de la eficacia terapéutica, en los últimos años han surgido nuevas aplicaciones de los MT en función del tumor maligno y el marcador como el apoyo al diagnóstico (ovario, cáncer de origen desconocido) e incluso diagnóstico precoz (cáncer de próstata, cáncer medular de tiroides, etc.), diagnóstico histológico (cáncer de pulmón) o diagnóstico precoz de recidiva (cáncer de mama, ovario, próstata, etc.).
Y es que, según ha apuntado Molina, la determinación secuencial (2-3 meses) en pacientes con cáncer tras el tratamiento radical inicial permite distinguir precozmente (antes de la aparición de síntomas y con frecuencia antes de su detección por métodos de imagen) la aparición de recidivas tumorales, en especial metástasis.
Finalmente, en el marco del curso, Molina ha comentado dos novedades principales que afectan positivamente al diagnóstico de determinadas patologías. El primero es la descripción de nuevos marcadores de gran interés clínico como la ProGRP para neoplasias pulmonares o neuroendocrinas, el HE4 en el diagnóstico diferencial de masas abdominales y en el seguimiento del cáncer de ovario o el PCA3 en el cáncer de ovario.
"En segundo lugar, la aplicación de los marcadores en situaciones nuevas, como puede ser en el diagnóstico diferencial de síndromes paraneoplásicos y el diagnóstico del cáncer de pulmón. También es importante destacar cambios metodológicos en el sistema de trabajo o su empleo para el establecimiento de grupos de riesgo, en los que se debe emplear otros procedimientos diagnósticos para confirmar la sospecha. Es este último caso el marcador identifica en una población general un pequeño grupo con alto riesgo de cáncer, donde se aplican técnicas de imagen para discriminar los falsos positivos de los positivos verdaderos", ha zanjado.