Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Los casos de colon irritable derivados de una infección pueden causar síntomas durante 10 años

El síndrome de colon irritable sigue siendo un misterio en muchos pacientes pero en el 30 por ciento de los casos parece estar ocasionado por una infección gastrointestinal aguda, lo que hace que en estos pacientes los síntomas puedan persistir incluso 10 años después de dicha infección.
Así lo ha asegurado el profesor de la Universidad de Tubinga (Alemania) Paul Enck en representación de la Unión Europea de Gastroenterología (UEG), que reconoce que esta situación contrasta con aquellos casos de colon irritable en los que "los síntomas son limitados y requieren poco tratamiento".
En cambio, el colon irritable posinfeccioso se diagnostica ante casos de síntomas agudos tras un episodio de gastroenteritis infecciosa aguda acompañado de fiebre, vómitos y diarrea.
Normalmente, los síntomas de infección aguda como vómitos y fiebre desaparecen al cabo de varios días, aunque persiste el malestar abdominal, la inflamación y la diarrea.
En estudios con seguimiento de gran número de pacientes que han experimentado infecciones por agentes bacterianos, virales o parasitarios, se ha informado de que entre el 5% y el 30% de todos los afectados seguían sufriendo los síntomas.
De hecho, hay estudios que indican que un 30 por ciento de los pacientes advierte de la presencia de síntomas durante 10 años o más.
Los índices de prevalencia parecen ser superiores tras infecciones epidémicas que después de infecciones esporádicas, aunque esto, según ha afirmado Enck, puede ser un indicio de exceso de información relacionado con grandes brotes.
"Hasta ahora, sabemos que las mujeres, los jóvenes y quienes padecen infecciones iniciales más severas son más propensos a desarrollar SCI posinfeccioso", explica este experto, quien también apunta que "el perfil psicológico de un individuo puede afectar al modo en que se recupera de la infección inicial y sus síntomas".
En cualquier caso, este experto es partidario de que la gestión del colon irritable posinfeccioso no se centre solamente en tratar los síntomas agudos, sino también en prevenir la persistencia de los síntomas durante e inmediatamente después de una infección.
Para ello es necesario un enfoque médico inicial más agresivo de la infección intestinal, el restablecimiento de la flora intestinal (por ejemplo, con el uso de probióticos) o el desarrollo de mejores estrategias de respuesta que podrían incluir asistencia nutricional o psicológica.
"Todos estos enfoques ofrecen la posibilidad de mejorar los resultados a largo plazo después de una infección aguda y de reducir la incidencia de colon irritable posinfeccioso, pero esas ventajas tendrán que demostrarse en futuras pruebas clínicas", ha concluido.