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Más de 2.400 turbos y 1.500 nazarenos desfilan esta madrugada en la procesión Camino del Calvario de Cuenca

A su llegada a la plaza del Nazareno se descubrirá una placa conmemorativa del IV centenario
Más de 2.400 turbos acreditados y entre 1.200 y 1.500 nazarenos de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, la Hermandad de San Juan Evangelista y la Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad de San Agustín desfilarán esta madrugada de Viernes Santo en la procesión Camino del Calvario de Cuenca, que este año celebra su IV centenario.
Con tal motivo, una vez el guión de la Hermandad de San Juan Evangelista alcance la plaza del Nazareno de la capital conquense, en torno a las ocho de la mañana, se descubrirá una placa conmemorativa en recuerdo de la autorización del rey Felipe III a esta procesión de nazarenos, hace ahora cuatrocientos años, según ha confirmado a Europa Press el secretario de esta Hermandad, Julián Espada.
El desfile procesional arrancará a las 5.30 horas, momento en el que, como manda la tradición, se abre la puerta de la Iglesia de El Salvador y, una vez cruzan la entrada del templo, los cinco pasos que lo integran, Nuestro Padre Jesús Nazareno, Jesús Caído y La Verónica, San Juan Apóstol Evangelista, El Encuentro y Nuestra Señora de la Soledad de San Agustín, son recibidos al son del tambor y el clarín por una turba que se coloca delante del guión del Jesús y que representa a la multitud que se mofaba de Jesucristo camino del Calvario.
La salida de la imagen del San Juan es, junto al cierre, el instante más emotivo de la procesión a juicio de Espada, quien ha admitido, además, que son momentos que los conquenses llevan "esperando un año". "Te encuentras con gente que solo ves una vez al año y hablas y te saludas hasta que bajas el capuz y empiezas a pensar para tus adentros", ha reflexionado, para recordar que en la participación "influye mucho el frío" y que es a la bajada cuando se producen más incorporaciones, sobre todo de "nazarenos niños".
En cualquier caso, Espada ha dicho esperar que la procesión, que se prolonga durante más de siete horas, hasta las 12.30 horas aproximadamente, "responda" a la trascendencia de la efeméride que se celebra en este año 2016.
Por su parte, Antonio Garrote, presidente del grupo Turbas, estrechamente vinculado a la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, ha aseverado que para los turbos la noche empieza con una cena a partir de las 23.00 a la que sigue una visita por parte de los integrantes de la Junta Directiva a la casa de algunos hermanos mayores de esta hermandad del Jesús de El Salvador, a los que cada año se encargan de vestir para, a continuación, ser agasajados con un "gasto, café y magdalenas".
A las 4.00 horas les acompañan hasta las puertas de El Salvador, donde, una vez que los hermanos mayores entran, los turbos se quedan fuera para amenizar la espera de las miles de personas que se agolpan en las inmediaciones del templo hasta la salida del desfile.
Entre los momentos "más especiales", Garrote ha destacado el de la clariná que ofrecen los turbos a la salida de El Salvador, así como la subida al Casco Antiguo de la ciudad o la entrada a la Plaza Mayor, que se produce entre las 9.30 y las 10.00 horas, justo antes de emprender el camino de regreso a El Salvador.
No olvida tampoco el canto del Miserere en la iglesia de San Felipe, "cuando los turbos callan sus tambores y clarines". "Un momento también triste, porque hay que esperar un año más para volver a salir", ha lamentado.
El Plan de Respuesta 'Semana Santa 2016' del Ayuntamiento de Cuenca movilizará a más de 360 efectivos y contempla medidas especiales de control y vigilancia en momentos de gran afluencia de público, como el del canto del Miserere, en los callejones laterales de San Felipe o la Plaza Mayor. El dispositivo se reforzará con seguridad privada y con la colaboración de efectivos del Cuerpo Nacional de Policía.