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Algunos mamíferos prefieren naranjas con moho verde a las sanas, quizá para automedicarse, según un estudio

Algunos mamíferos prefieren consumir naranjas infectadas por hongos antes que las sanas, según un estudio publicado en la revista Ecosistemas de la Asociación Española de Ecología Terrestre.
El análisis ha sido realizado por el investigador del Centro de Ecología Aplicada 'Profesor Baeta Neves/INBIO' de la Universidad de Lisboa José Fedriani, el investigador predoctoral Josep Enric Peris y el investigador del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas (IBMCP, Valencia) Leandro Peña.
La investigación muestra la "clara preferencia" de algunos mamíferos por consumir variedades de cítricos infectados por patógenos frente a los sanos y una de las hipótesis es que quizá lo hagan como una forma de automedicarse. Así, demuestra cómo la relación entre vertebrados frugívoros y microorganismos puede ser positiva y no necesariamente competitiva, tal y como se pensaba hasta la fecha.
La investigación parte de la hipótesis del ecólogo y biólogo estadounidense Daniel H. Janzen (1977) reconocido por ser pionero en el estudio de las interacciones entre animales y plantas tropicales, quien propuso que los vertebrados frugívoros prefieren los frutos sanos frente a los infectados por hongos y bacterias dado que los microbios producen compuestos tóxicos y antibióticos y, además reducen el valor nutritivo de los frutos infectados.
Los autores de este estudio realizaron experimentos de campo en base a la premisa de Janzen, en los que se ofrecieron tres variedades comerciales de frutos cítricos (mandarinas, clementinas y naranjas dulces) sanos e infectados por Penicillium digitatum, más conocido como moho verde.
Y sorprendentemente para los autores, animales frugívoros como los conejos europeos, la rata negra o ratones de campo y morunos, prefirieron siempre los cítricos infectados a los sanos.
En concreto, el consumo de frutos infectados de las tres variedades de cítricos estudiadas fue hasta 32 veces mayor en comparación al consumo de frutos sanos.
Los resultados llevaron a los autores de la investigación a plantearse a tres hipótesis no excluyentes que podrían explicar la preferencia de los frutos infectados por mamíferos y otros vertebrados frugívoros. "La automedicación es una interesante posibilidad que no puede descartarse", según señala José Fedriani.
Frediani nombra a la investigadora Mary Baker (1996) que documentó como los monos cariblancos en Costa Rica se frotan el cuerpo con zumo de cítricos presumiblemente por sus propiedades antimicrobianas aunque no descarta otros fines tales como el de establecer un olor común y distintivo dentro del grupo social.
"Otra fascinante y no excluyente posibilidad es que la infección por Penicillium facilite el encuentro y el consumo de los frutos por parte de los frugívoros, emitiendo ciertos compuestos volátiles y/o emblandeciendo la piel de los frutos", se plantea Fedriani.
El estudio tiene implicaciones en el campo de la 'co-dispersión' ya que los frugívoros podrían ser unos vehículos eficientes, no solo de las semillas de los frutos que ingieren, sino también los microorganismos que, de alguna forma, parecen facilitar la ingestión de dichos frutos y así su posterior dispersión en el ecosistema.
Por otra parte, esta investigación pone de relieve como los microorganismos pueden estar facilitando la "naturalización" y expansión del naranjo, una especie originaria de Asia, en bosques tropicales de países tales como Brasil, Paraguay y Argentina.