Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La medicina hiperbárica reduce el riesgo de amputaciones por pie diabético porque acelera la cicatrización de heridas

La medicina hiperbárica, una terapia basada en la aplicación de oxígeno a alta presión, permite reducir el riesgo de amputaciones causadas por pie diabético al acelerar el proceso de cicatrización de úlceras y heridas, ha destacado un grupo de expertos en el 'I Simposio Internacional de Medicina Hiperbárica y Heridas Crónicas' celebrado en Madrid.
La diabetes es la primera causa de amputaciones no traumáticas en los países desarrollados y, de hecho, un estudio publicado en la revista científica 'Diabetes & Vascular Disease Research' revela que la tasa de amputaciones es seis veces mayor en pacientes diabéticos que no diabéticos.
El encuentro ha contado con la participación del presidente de la Asociación Americana Profesional del Cuidado de las Heridas y vicepresidente del Colegio Americano de Medicina Hiperbárica, Thomas Serena, y se ha presentado el Instituto Nacional de Medicina Hiperbárica para promover el conocimiento e investigación de esta terapia.
CAUSAS Y CONSECUENCIAS DEL PIE DIABÉTICO
Se trata de una alteración neuropática inducida por la hiperglucemia que supone "un importante problema de salud, con gran impacto social, sanitario y económico, que altera la calidad de vida y puede derivar en una amputación", ha señalado el jefe de la Unidad de Pie Diabético de la Clínica Universitaria de Podología de la Universidad Complutense de Madrid, José Luis Lázaro.
El aumento de glucosa en la sangre provoca "un estrechamiento de los vasos sanguíneos que repercute en la circulación de la sangre y en la llegada de oxígeno y nutrientes a los tejidos del pie, favoreciendo la aparición de úlceras o heridas con poca tendencia a la cicatrización", añade el profesor Lázaro.
El tratamiento consiste en la combinación de la descarga de la úlcera, el desbridamiento de la lesión y garantizar una correcta perfusión y disponibilidad de oxígeno. Si no funciona, "puede tener como resultado la infección persistente, la mala perfusión, con la consiguiente hipoxia de los tejidos y la presión o trauma recurrente".
Por ello, "una buena alternativa para estos pacientes podría ser la medicina hiperbárica ya que, al mejorar y acelerar la cicatrización gracias al incremento de oxígeno, permitiría reducir el número de consultas, curas y costes, y disminuir las amputaciones", ha asegurado.
OXÍGENO HIPERBÁRICO PARA CICATRIZAR
"La oxigenoterapia hiperbárica aumenta de manera notable la cantidad de oxígeno disuelto en el plasma, lo que permite recuperar la función celular de los tejidos dañados, mejorar la infección y acelerar el proceso de cicatrización, lo que reduce el riesgo de amputación", ha subrayado la presidenta del INMH, la doctora Clara Beltrán.
Consiste en una terapia "basada en la respiración de oxígeno puro a una presión superior a la presión atmosférica, en el interior de cámaras especialmente preparadas para ello", explica la doctora.
A través de esta técnica se consigue aumentar 23 veces la cantidad de oxígeno en la sangre, lo que "incrementa su presión parcial y facilita su difusión a los tejidos hipóxicos, con efectos positivos como el incremento de la capacidad de neovascularización, la producción de fibroblastos y de colágeno, el estímulo de la actividad osteoblástica y osteoclástica o el efecto bactericida sobre gérmenes anaerobios".
Para la doctora Beltrán, es una terapia "muy recomendada para el tratamiento en las heridas de difícil cicatrización como el pie diabético ya que, gracias a la apropiada oxigenación se consigue iniciar el proceso de reparación de la herida, lo que implica también un factor determinante para la velocidad de las funciones celulares implicadas en la recuperación".
Además, la medicina hiperbárica también mejora enfermedades en las que existe hipoxia tisular como lesiones por aplastamiento, isquemias traumáticas agudas, infecciones necrotizantes de tejidos blandos, gangrena gaseosa y lesiones radioinducidas.