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La ola mortal que azotó al 'Louis Majesty' desató el pánico

La ola mortal que este miércoles golpeó al crucero "Louis Majesty" desató el pánico entre los pasajeros, que aún este jueves, ya en tierra firme, están impresionados por la brutalidad con la que el mar les azotó. Dos personas murieron y otras 20 resultaron heridas mientras el barco surcaba el Golfo de León en dirección a Génova. El crucero atracó sobre las 20 horas en el Puerto de Barcelona para evacuar a las víctimas.
Mientras dos de sus compañeros de viaje permanecen aún hospitalizados en centros médicos barceloneses, varios de los pasajeros rememoraban las trágicas circunstancias que sufrieron, en conversaciones improvisadas frente al muelle adosado del Puerto de Barcelona, donde permanece atracado el buque.
Según su relato de varios pasajeros, la ola tuvo una fuerza "muy violenta", rompió varias ventanas -que incluso llegaron a "explotar"- y anegó de agua distintas estancias del crucero, lo que desató el "pánico" a bordo, ya que se vivieron escenas dramáticas, con niños buscando a sus padres y maridos a sus mujeres o viceversa.
Recuperada la calma, y bajo el sol primaveral que luce Barcelona, totalmente distinto del temporal en alta mar, varios operarios se empleaban a fondo esta mañana para limpiar la proa de los escombros provocados por la furia del mar, especialmente cristales rotos.
Dos víctimas mortales
Fuentes del Sistema de Emergencias Médicas (SEI) han señalado a que las dos víctimas mortales son de nacionalidad italiana y alemana y que entre los heridos hay dos graves, entre ellos una mujer de 62 años que ha sufrido la fractura de ambas piernas.  Según el Ministerio griego de Marina Mercante, el siniestro ocurrió a las 15.30 GMT en el golfo de León, a la altura de la localidad gerundense de Begur, cuando el buque de bandera maltesa se dirigía a Génova con 1.350 pasajeros y 580 miembros de la tripulación a bordo.  
  CGS