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La mujer decapitada en Murcia había denunciado a su hijo en televisión

Una muerte anunciada. Teresa Macanás, la mujer asesinada por su hijo en Santomera (Murcia), ya advirtió en 2001 que su hijo "es capaz de matar aunque no se da cuenta de su magnitud". El presunto parricida fue condenado dos veces por maltrato y amenaza en el ámabito familiar. Además estuvo en 2005 internado en el psiquiátrico de la cárcel de Fontcalent (Alicante).
Las cámaras de televisión fueron en 2001 testigo de la llamada de auxilio de una madre. Esa mujer era Teresa Macanás, decapitada este lunes a manos de su hijo en Santomera (Murcia). "No puedo más, mi hijo es capaz de matar pero no se da cuenta de su magnitud, hasta que nos dé un golpe y nos mate", advertía Teresa.
El agresor, Angelo Coratenuto Macanás, de 34 años, fue condenado en sentencia firme en noviembre de 2003 por maltrato y amenaza en el ámbito familiar a la medida de un año de internamiento en centro psiquiátrico que cumplió en la cárcel de Foncalent (Alicante) del 20 de febrero de 2004 al 18 de febrero de 2005.
Igualmente, fue condenado en sentencia firme en enero de 2006 por maltrato y amenaza en el ámbito familiar a la medida de siete meses en centro psiquiátrico; la prohibición de acercamiento a su madre, domicilio o lugar público o privado en que se encuentre, a menos de 300 metros y prohibición de comunicarse con ella por cualquier medio durante un año y siete meses. Además de la privación del derecho a la tenencia y porte de armas durante un año.
Los restos mortales de Teresa Macanás se encuentran en el Instituto Anatómico Forense a la espera de las pruebas oportunas. El delegado del Gobierno en Murcia, Ángel González, puntualizó que "en estos momentos, no había una orden de alejamiento" y calificó este asesinato como "un hecho desgraciado, luctuoso y espeluznante".
JWS